Jennifer Arenas afirma que es mensajera de Dios y sostiene que su relación con el mundo espiritual inicia desde la niñez. Según relata, desde temprana edad presenta una sensibilidad especial con los sueños. Explica que lo que sueña se cumple o le muestra decisiones sobre el camino que debe tomar, por lo que comienza a prestar atención a estas experiencias y a guiarlas en su vida cotidiana.
A los 18 años decide trabajar de manera consciente en ese proceso. Indica que inicia prácticas de meditación y oración, y se enfoca en comprender lo que denomina el mundo espiritual. En ese periodo busca interpretar los mensajes que percibe y darles un sentido dentro de su realidad. Sin embargo, en una etapa inicial enfrenta un episodio que la lleva a alejarse temporalmente de estas prácticas.
Describe que, en uno de sus sueños, recibe información relacionada con el estado de salud del bebé de una amiga cercana. En ese momento, el menor atraviesa una enfermedad y, según Arenas, el mensaje que percibe indica que el niño va a trascender. Posteriormente, el hecho ocurre. Tras la situación, su amiga le atribuye responsabilidad por no haber podido evitar el desenlace. A partir de este episodio, Arenas se distancia de sus experiencias espirituales debido al temor que le genera lo sucedido.
Mira también: El giro de Tatiana Rentería: cómo el yoga transforma su vida tras una ruptura
Con el paso del tiempo, retoma su proceso personal. Hace dos años decide realizar lo que denomina un acto de rendición, motivado por dificultades familiares. Señala que este momento marca un cambio en su vida, ya que a partir de allí experimenta una transformación en su forma de entender sus vivencias y su entorno.
En ese contexto, surge la oportunidad de viajar a Egipto para asistir a un festival de cine. Durante su estancia en ese país, encuentra espacios para meditar. En una de estas sesiones, afirma recibir un mensaje que interpreta como una orientación sobre el rumbo de la humanidad. Según explica, el contenido de esa experiencia se relaciona con el fin de las fronteras y la unión de las conciencias.
Mira también: Luis Alfonso revela altar espiritual y experiencia que marcó su respeto por las almas
Arenas interpreta que este mensaje propone dejar de lado pensamientos que generan división y conflicto. Indica que la idea central se enfoca en la posibilidad de que las personas se reconozcan entre sí, se miren y establezcan relaciones basadas en el respeto. A partir de esta experiencia, reafirma su convicción sobre su rol como mensajera.
En la actualidad, sostiene que su propósito es compartir lo que percibe con quienes están dispuestos a escucharlo. Afirma que continúa desarrollando sus prácticas espirituales y que considera que su vida y su trabajo se encuentran protegidos dentro del camino que ha decidido seguir.
Mira también: Esta es la razón por la que Jessica Cediel lleva más de dos años en celibato
No te pierdas ningún contenido de La Red los sábados y domingos en las tardes de Caracol Televisión o a través de la Señal En Vivo.