Del “no encajas” a la inclusión laboral: la historia de Nicolás y el certificado de discapacidad
Este bogotano transformó la frustración, el rechazo y un diagnóstico de discapacidad, en energía para cumplir sus objetivos.
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El camino hacia los sueños tiene ritmos distintos, y la historia de Nicolás Palacios es el mejor recordatorio de que los obstáculos son, en realidad, el preámbulo de una victoria. Por ejemplo, lo que para muchos es un proceso escolar fluido, para Nicolás fue un terreno empinado.
"Perdí cuatro veces primero y repetí varios años. Era demasiada frustración para mí. Yo intentaba, me esforzaba, pero fracasaba", cuenta reflejando el agotamiento de quien da todo de sí y no ve resultados. Fue una etapa marcada por una lucha interna constante.
“A mis 18 años me detectaron déficit cognitivo limítrofe, es decir que tengo un funcionamiento intelectual debajo del estándar o lo normal”. Por fin, la incertidumbre tenía nombre de diagnóstico. Pero eso, en vez de aliviar, tornó el panorama oscuro. Se quedó sin colegio y llegó a pensar que muchas metas quedarían fuera de su alcance.
“En ese momento mi mamá se enteró de Enlaces”, el programa de Compensar para el desarrollo de personas con discapacidad intelectual. El nuevo descubrimiento de esta madre perseverante cambió las reglas del juego.
Antes de Enlaces, el entorno escolar era hostil. Así lo relata Nicolás con un aire de tristeza, “yo era una persona muy solitaria, mis compañeros si estaban conmigo era para reírse, burlarse de mí o hasta a veces me pegaban". En Enlaces, por el contrario, halló un mundo donde su presencia era celebrada desde el inicio. “Mi primer día en Enlaces fue de muchas emociones, venía un poco nervioso, pero la bienvenida aquí fue maravillosa. Todos querían hablar conmigo y conocerme”, expresa con felicidad.
Diez años después, el panorama es claro. Tras graduarse como bachiller en 2022, sacar su certificado de discapacidad y formarse técnicamente en asesoría comercial con el SENA, Nicolás ahora hace parte del equipo de la Agencia de Empleo y Fomento Empresarial de Compensar, sede Chapinero.
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“Logré sacar mi certificado de discapacidad y me ha servido para muchas cosas. Me han dado descuentos en el transporte público y también fue parte clave para poder entrar a la convocatoria. Luego, recibí la noticia de que fui contratado por Compensar y fue una alegría muy grande, ya era un paso mucho más allá de lo que ya había dado”, señala con emoción.
Nicolás apoya labores administrativas en el área de reclutamiento de la agencia, valida experiencias y cita candidatos. Su evolución no es solo profesional, sino una conquista de su propia autonomía. “Hoy en día soy independiente, vivo con mi pareja, puedo valerme por mí mismo. Compensar me ha ayudado a fortalecer tanto mi parte mental como mi parte emocional", afirma con orgullo.
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Nicolás representa la esencia de la humanización y el talento diverso. Actualmente, como él, otras 40 personas con certificado de discapacidad están vinculadas laboralmente a la organización, demostrando que las barreras sociales son las únicas que realmente deben ser derribadas.
Nicolás cierra su relato con una invitación para quienes aún dudan de su potencial: "les diría que lo intenten varias veces. La vida da muchas vueltas y siempre recompensa a las personas que se esfuerzan al máximo por sus sueños", concluye.