El camino de Linda Palma cambió radicalmente cuando apenas tenía 23 años. Según reveló la periodista en el formato de entrevistas 'Charlas Divinas', el impacto del diagnóstico inicial fue tan devastador como extraño para ella en ese momento. Al principio optó por la negación absoluta de la enfermedad, cuestionando de manera constante la situación y preguntándole a Dios por qué le sucedía algo así, si consideraba que había sido una buena persona.
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Con el paso de los años, su condición médica tuvo un punto crítico. Durante la agresiva recaída de 2016, Linda perdió completamente la movilidad, el equilibrio y la coordinación de su cuerpo, lo que la obligó a retirarse temporalmente de las pantallas de televisión. Los pronósticos de los especialistas no eran alentadores, pues los médicos solo le daban entre un 60% y un 70% de probabilidades de recuperación, un panorama desalentador para alguien cuya pasión profesional era la comunicación y el contacto con el público.
Así enfrenta Linda Palma los síntomas en su vida diaria
Pese a los duros pronósticos, la presentadora se considera a sí misma un auténtico milagro. En sus testimonios públicos ha llegado a manifestar con evidente emoción: “Yo no debería estar caminando ni manejando”, recordando aquellos meses oscuros en los que perdió por completo los reflejos motores de su cuerpo.
Para superar este proceso, Linda Palma debió enfrentarse a un doloroso reaprendizaje de las funciones humanas más básicas. Tuvo que volver a aprender a hablar, a coordinar sus movimientos y a caminar desde cero con ayuda de intensas terapias físicas y neurológicas.
Durante los momentos más complejos de la crisis médica, la presentadora le planteó a su entonces novio, hoy esposo, el músico Diego Pulecio, que la dejara para que no tuviera que cargar con una responsabilidad tan pesada, a lo que él se negó rotundamente para acompañarla incondicionalmente en su proceso.
Qué lecciones de vida le dejó la esclerosis múltiple a Linda Palma
De esta dura prueba de salud nació su inspirador lema de vida, “La vida es linda”, frase que no solo se convirtió en su bandera de superación personal, sino también en el título de su libro autobiográfico. Antes de salir al aire en cada emisión de noticias o evento en vivo, Linda realiza una oración para agradecer por su salud y por la oportunidad de volver a pararse frente a las cámaras de la televisión colombiana.
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