Carlos Castro: El sueño empresarial que nació en el Huila y hoy cruza fronteras
De Oporapa al mundo: descubre cómo Carlos Castro transformó la disciplina de sus padres en una empresa tecnológica que hoy cruza fronteras con el apoyo de Compensar.
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La historia de Carlos Castro es un testimonio de cómo la visión y la constancia pueden transformar una pequeña chispa de curiosidad en un impacto internacional.
“Mis papás son dos maestros, me inculcaron mucho el tema de la disciplina y honestidad” expresa recordando los inicios.
Todo comenzó en Oporapa, un pueblo al sur del Huila, donde creció bajo la guía de sus padres, quienes le inculcaron dichos valores y fue precisamente esa formación la que lo llevó a los 13 años a trabajar los fines de semana en un supermercado local; allí, mientras observaba la visión de negocios de su mentor, nació el deseo de emprender y ayudar a los demás a través del trabajo.
“Miraba a Don Álvaro, cómo trabajaba, le ayudaba a mucha gente, esa visión para los negocios que él tenía y eso fue creando esa chispita en mí”, recuerda con orgullo.
Posteriormente, con la firme convicción de trabajar por sus propios sueños, Carlos decidió apostarle a la independencia laboral tras graduarse como ingeniero de automatización electrónica, a pesar de los retos y comentarios externos.
“Lo mío definitivamente tiene que ser el trabajar independiente y crear empresa. Le aposté a eso en contra de muchos comentarios”, comenta con ímpetu recordando la esperanza de ese momento.
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Los inicios de su empresa, Grupo ACI, estuvieron marcados por un esfuerzo incansable: inició prácticamente solo, atendiendo a sus dos primeros clientes y cumpliendo jornadas que empezaban a las 4 de la mañana y terminaban a las 10 de la noche, viajando incluso en transporte intermunicipal para cumplir con sus compromisos.
Gracias a esa disciplina inquebrantable, lo que inició con dos clientes es hoy una organización con presencia en 10 países y una oficina principal en Bogotá, generando más de 100 empleos especializados en automatización y digitalización industrial.
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“La relación con Compensar viene desde hace 22 años. Desde que creamos a grupo ACI, y hace aproximadamente 15 años compensar es cliente nuestro”, comenta el empresario.
Recientemente, este vínculo con Compensar se fortaleció, Grupo ACI fue seleccionada para la Misión Comercial a Chile, una experiencia que Carlos describe como impecable. “La Misión Comercial significó muchísimo porque nos abrió una puerta muy importante en un país donde no estábamos. La organización fue impecable y estratégica y estimamos negociaciones sobre los $500 mil USD”, comenta.
La Misión Comerciala Chile es una alianza clave de Compensar con la Cámara de Comercio e Industria Colombo Chilena en la que 10 startups protagonizaron más de 60 citas de negocio, abriendo fronteras en un mercado que ya proyecta expectativas comerciales superiores a los 1,3 millones de dólares.
Finalmente, Carlos regresó con el deseo renovado de seguir dejando huella en su equipo de trabajo y en su familia. “Yo sueño que grupo ACI pueda seguir generando empleo, que las personas que están se sientan a gusto, que podamos dejarle huella en lo que ellos hacen como personas y profesionales”, Concluye.
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Su objetivo es que Grupo ACI siga siendo un referente tecnológico en la región y que pueda continuar generando más y mejor empleo, demostrando que aquel joven que madrugaba con sueños e ilusiones, logró construir un legado que hoy trasciende fronteras.