Qué consecuencias trae reconocimiento de EE. UU. a soberanía israelí sobre Altos del Golán

El presidente Donald Trump firmó el lunes una proclama en la que acepta que esta zona fronteriza le pertenece a Israel tras la ocupación en Siria en 1967, territorio que fue anexado en 1981. Analizamos el tema con Ana María Córdoba, analista de Oriente Medio.

En 1967 y durante la guerra de los seis días, Israel ocupó los Altos del Golán, territorio estratégico donde hoy se unen los Estados modernos de Siria, Israel, Jordania y Líbano. En este entonces, Israel se apoderó de parte del territorio y lo anexó mediante la Ley 981.

Ningún país del mundo reconocía esta acción hasta ahora. Una parte del territorio, actualmente, se encuentra controlada por Ejército israelí, otra por una fuerza de paz de la Naciones Unidas, desde 1974 y el resto bajo soberanía de Siria.

Tras la firma del decreto Trump – Netanyahu se abre otra vez la herida de un conflicto que data de mediados del siglo XX. Los importantes recursos hídricos que hay en esta zona, convierten el territorio en altamente codiciado.

Ciudadanos y líderes mundiales han levantado las voces de protestas frente a este hecho. El documento ha realzado la tensión entre árabes e israelíes. En los últimos, no han cesado los bombardeos a la franja de gaza y el grupo Hamás amenazada con acciones más fuertes.

¿Tiene validez este decreto? ¿Por qué son tan importantes los Altos de Golán? ¿Puede Siria reclamar la devolución de este territorio?

Córdoba, quien es directora de Profesores e Investigación de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Sabana, explica en primera instancia que “los Altos de Golán corresponde a una meseta de más a o menos de 1.200 kilómetros cuadrados, ubicados justamente en el vértice entre el sur del Líbano, el sur de Siria, el norte de Israel y Jordania. Son estratégicos por su topografía y también desde la cúspide de los Altos hay una mirada, una cobertura hasta incluso Damasco”.

En 1973, Siria intentó recuperar el territorio, pero Israel resistió y luego en 1974 se llegó al acuerdo de que se dejaría militarizada una zona por parte de la ONU, pero Israel no se quitó del resto, continúa Córdoba. “Desde entonces, se ha venido pidiendo que desalojen los territorios ocupados que ya de entrada hay una connotación de ilegalidad”.

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