Cuando finalmente encontró a su hermano, Misael le aseguró que lo habían contratado para hacer una serenata, con la intención de convencerlo de acompañarlo. Sin embargo, todo era una mentira para conseguir que regresara.
Al llegar a casa, Rafael descubrió la verdadera razón de la visita: sus padres lo estaban esperando. El encuentro estuvo cargado de emociones y sentimientos encontrados, luego de todo lo ocurrido.
El cantante recibió un regaño por parte de su madre quien, en medio de lágrimas, también le refutó a su esposo por haberle dado ese ejemplo a sus hijos. Posteriormente, Cristina Maestre le dice que recuerde que cuando un Orozco promete algo, debe cumplirlo.