Lina, una de las participantes más queridas del Desafío Siglo XXI, tuvo que abandonar la competencia tras sufrir una lesión en el hombro. Con 24 años, la joven se desempeña como comerciante, entrenadora y creadora de contenido, y su paso por el reality dejó ver no solo su talento físico, sino también la fuerza emocional que la ha acompañado desde niña.
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Proveniente de una familia humilde, su infancia fue especialmente difícil, vivía cerca del río junto a su mamá, quien era madre soltera, sus tres hermanas y su hermanito. La economía en casa no era sencilla y ahorrar resultaba casi imposible.
Además, su vivienda estaba hundida, por lo que cada vez que llovía y el río crecía, todo se inundaba. Lina creció sin su padre biológico, pero encontró en el padre de una de sus hermanas la figura paterna que necesitaba.
Desde muy joven entendió el valor del trabajo, cuando cursaba octavo de bachillerato empezó a laborar en el restaurante de una tía, lo que le permitía apoyar económicamente a su mamá con lo poco que ganaba. En 2019 tomó la decisión de dejar su pueblo para buscar mejores oportunidades e ingresó al ejército, convencida de que allí tendría estabilidad. Sin embargo, tres meses antes de graduarse como cabo tercero decidió retirarse, pues descubrió que la vida militar no era lo que esperaba y sintió que podría ayudar más a su familia desde afuera.
Novio de Lina, del Desafío
En lo personal, Lina mantiene una relación desde hace varios años con Paco, un brasileño que se convirtió en el gran amor de su vida y en su fan número uno. Sobre su paso por el Desafío Siglo XXI, asegura que ha sido “una de las mejores cosas” que le ha pasado, una experiencia que le permitió demostrar su disciplina, valentía y pasión por superar sus propios límites.
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Mira el video completo para ver algunas fotos del hombre que se robó su corazón.
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