El Templo de la Imitación se volvió a llenar de ternura, picardía y gran talento ranchero con la presentación de ‘Yo Me Llamo Mini Pedrito Fernández’. El pequeño concursante llegó al escenario con la soltura y simpatía que caracterizan al ídolo mexicano, dispuesto a ganarse el corazón del jurado y del público desde el primer segundo.
Durante la gala, el participante interpretó el clásico inolvidable ‘La Mochila Azul’. Con una voz afinada y una expresión corporal llena de carisma, logró contagiar de alegría a todo el plató. Pero el momento más divertido de la noche llegó al finalizar su actuación: el mini imitador aseguró muy convencido que él y el jurado Elder Dayán eran primos lejanos, argumentando con mucha gracia que ambos son oriundos de pueblos extremadamente cercanos en la región Caribe.