El camino hacia los sueños tiene ritmos distintos, y la historia de Nicolás Palacios es el mejor recordatorio de que los obstáculos son, en realidad, el preámbulo de una victoria. Por ejemplo, lo que para muchos es un proceso escolar fluido, para Nicolás fue un terreno empinado."Perdí cuatro veces primero y repetí varios años. Era demasiada frustración para mí. Yo intentaba, me esforzaba, pero fracasaba", cuenta reflejando el agotamiento de quien da todo de sí y no ve resultados. Fue una etapa marcada por una lucha interna constante.“A mis 18 años me detectaron déficit cognitivo limítrofe, es decir que tengo un funcionamiento intelectual debajo del estándar o lo normal”. Por fin, la incertidumbre tenía nombre de diagnóstico. Pero eso, en vez de aliviar, tornó el panorama oscuro. Se quedó sin colegio y llegó a pensar que muchas metas quedarían fuera de su alcance.“En ese momento mi mamá se enteró de Enlaces”, el programa de Compensar para el desarrollo de personas con discapacidad intelectual. El nuevo descubrimiento de esta madre perseverante cambió las reglas del juego.Antes de Enlaces, el entorno escolar era hostil. Así lo relata Nicolás con un aire de tristeza, “yo era una persona muy solitaria, mis compañeros si estaban conmigo era para reírse, burlarse de mí o hasta a veces me pegaban". En Enlaces, por el contrario, halló un mundo donde su presencia era celebrada desde el inicio. “Mi primer día en Enlaces fue de muchas emociones, venía un poco nervioso, pero la bienvenida aquí fue maravillosa. Todos querían hablar conmigo y conocerme”, expresa con felicidad.Diez años después, el panorama es claro. Tras graduarse como bachiller en 2022, sacar su certificado de discapacidad y formarse técnicamente en asesoría comercial con el SENA, Nicolás ahora hace parte del equipo de la Agencia de Empleo y Fomento Empresarial de Compensar, sede Chapinero.“Logré sacar mi certificado de discapacidad y me ha servido para muchas cosas. Me han dado descuentos en el transporte público y también fue parte clave para poder entrar a la convocatoria. Luego, recibí la noticia de que fui contratado por Compensar y fue una alegría muy grande, ya era un paso mucho más allá de lo que ya había dado”, señala con emoción.Nicolás apoya labores administrativas en el área de reclutamiento de la agencia, valida experiencias y cita candidatos. Su evolución no es solo profesional, sino una conquista de su propia autonomía. “Hoy en día soy independiente, vivo con mi pareja, puedo valerme por mí mismo. Compensar me ha ayudado a fortalecer tanto mi parte mental como mi parte emocional", afirma con orgullo.Nicolás representa la esencia de la humanización y el talento diverso. Actualmente, como él, otras 40 personas con certificado de discapacidad están vinculadas laboralmente a la organización, demostrando que las barreras sociales son las únicas que realmente deben ser derribadas.Nicolás cierra su relato con una invitación para quienes aún dudan de su potencial: "les diría que lo intenten varias veces. La vida da muchas vueltas y siempre recompensa a las personas que se esfuerzan al máximo por sus sueños", concluye.
La historia de Carlos Castro es un testimonio de cómo la visión y la constancia pueden transformar una pequeña chispa de curiosidad en un impacto internacional.“Mis papás son dos maestros, me inculcaron mucho el tema de la disciplina y honestidad” expresa recordando los inicios.Todo comenzó en Oporapa, un pueblo al sur del Huila, donde creció bajo la guía de sus padres, quienes le inculcaron dichos valores y fue precisamente esa formación la que lo llevó a los 13 años a trabajar los fines de semana en un supermercado local; allí, mientras observaba la visión de negocios de su mentor, nació el deseo de emprender y ayudar a los demás a través del trabajo.“Miraba a Don Álvaro, cómo trabajaba, le ayudaba a mucha gente, esa visión para los negocios que él tenía y eso fue creando esa chispita en mí”, recuerda con orgullo.Posteriormente, con la firme convicción de trabajar por sus propios sueños, Carlos decidió apostarle a la independencia laboral tras graduarse como ingeniero de automatización electrónica, a pesar de los retos y comentarios externos.“Lo mío definitivamente tiene que ser el trabajar independiente y crear empresa. Le aposté a eso en contra de muchos comentarios”, comenta con ímpetu recordando la esperanza de ese momento.Los inicios de su empresa, Grupo ACI, estuvieron marcados por un esfuerzo incansable: inició prácticamente solo, atendiendo a sus dos primeros clientes y cumpliendo jornadas que empezaban a las 4 de la mañana y terminaban a las 10 de la noche, viajando incluso en transporte intermunicipal para cumplir con sus compromisos.Gracias a esa disciplina inquebrantable, lo que inició con dos clientes es hoy una organización con presencia en 10 países y una oficina principal en Bogotá, generando más de 100 empleos especializados en automatización y digitalización industrial.“La relación con Compensar viene desde hace 22 años. Desde que creamos a grupo ACI, y hace aproximadamente 15 años compensar es cliente nuestro”, comenta el empresario.Recientemente, este vínculo con Compensar se fortaleció, Grupo ACI fue seleccionada para la Misión Comercial a Chile, una experiencia que Carlos describe como impecable. “La Misión Comercial significó muchísimo porque nos abrió una puerta muy importante en un país donde no estábamos. La organización fue impecable y estratégica y estimamos negociaciones sobre los $500 mil USD”, comenta.La Misión Comerciala Chile es una alianza clave de Compensar con la Cámara de Comercio e Industria Colombo Chilena en la que 10 startups protagonizaron más de 60 citas de negocio, abriendo fronteras en un mercado que ya proyecta expectativas comerciales superiores a los 1,3 millones de dólares.Finalmente, Carlos regresó con el deseo renovado de seguir dejando huella en su equipo de trabajo y en su familia. “Yo sueño que grupo ACI pueda seguir generando empleo, que las personas que están se sientan a gusto, que podamos dejarle huella en lo que ellos hacen como personas y profesionales”, Concluye.Su objetivo es que Grupo ACI siga siendo un referente tecnológico en la región y que pueda continuar generando más y mejor empleo, demostrando que aquel joven que madrugaba con sueños e ilusiones, logró construir un legado que hoy trasciende fronteras.
Este es un testimonio de alegría y aprendizaje continuo, cuya historia se entrelaza profundamente con el arte y la esencia de la tierra. La pasión de Rosalba Sánchez, es un canto que comenzó a gestarse desde muy pequeña en La Peña, Cundinamarca, donde solía observar con admiración a su padre tocar la guitarra y tararear canciones al regresar de sus labores en el campo.Durante gran parte de su juventud, la música de carranga fue su fiel compañía mientras trabajaba en las cosechas de su finca, alternando sus tareas diarias como moler maíz en el molino de piedra para preparar las tradicionales arepas y envueltos. “Aprendí a moler maíz en molino de piedra, así salían las arepas y los envueltos. Desde pequeña me gustaba la música”, comenta.El destino la llevó a dar un paso decisivo hacia su pasión cuando su única hija creció y su esposo falleció, momentos que la impulsaron a darle ritmo al sueño que la acompañaba desde niña: estudiar música formalmente. Decidida, se matriculó en la Casa de la Cultura, dedicando diez años a su formación y compartiendo largas jornadas de ensayo en su apartamento con sus compañeras de tiple.“Eso era en las reuniones en el apartamento mío”, indica Rosalba recordando como la música se mezclaba con el aroma del pan y las galletas.En este periodo de crecimiento, Rosalba conviertió sus vivencias en composiciones propias, como la canción que escribió para su hija tras su separación, transformando el sentimiento de la partida en una expresión artística.La dedicación y talento de esta mujer, la han llevado a presentarse con éxito en diversos escenarios de Fusagasugá, Girardot y Melgar, acumulando premios junto a sus colegas y logrando grabar un total de diez canciones como toda una profesional. “Nos fue bien a todas. Todas tuvimos premio”, recuerda. Doña Rosalba recuerda con emoción que en su trayectoria encontró una nueva y poderosa fuente de inspiración al conocer el Centro para la Persona Mayor de Compensar en Fusagasugá. Este lugar no solo se convirtió en su segundo hogar, sino también en la musa de su más reciente composición, en la cual plasmó su profundo agradecimiento a través de los siguientes versos:"Yo vengo desde muy lejos para llegar a Compensar,Un gran centro de turismo para la tercera edad.Y es un lugar tan hermoso, lleno de felicidad,en donde puedo llevarme una linda amistad.Me sentí como en mi casa con toda la libertad,solo quedan los recuerdos que nunca se olvidarán."Para ella, la existencia debe vivirse con amor y sabiduría, bajo la premisa de que la vida es como un viento que hay que saber guiar entregando amor a los demás. “Yo quisiera decirles a todos que la vida es como un viento, uno no sabe a qué hora Dios lo recoge, por eso hay que darle amor a las demás personas”, concluye esta apasionada artista.Con su tiple en mano y una vitalidad inagotable, ella continúa llenando de ritmo cada espacio que visita, como por ejemplo, el Centro para la Persona Mayor de Compensar en Fusagasugá, que se convirtió en el escenario perfecto para crear recuerdos que, tal como dice su canción, nunca se olvidarán.
A doña Lucía Botero siempre le fascinó vestir bien a sus hijos. Para ella, cada ocasión merecía cuidado y elegancia. Antes de que cualquiera saliera por la puerta, revisaba cada prenda con la misma dedicación con la que un artesano inspecciona su obra: de arriba abajo, puntada por puntada. No era para menos, Doña Lucía era modista de alta costura y su sello personal se veía en cada detalle.La prueba más clara de su talento llegó cuando una de sus hijas —que lleva también su nombre— comenzó su carrera como enfermera y necesitó uniformes impecables. Doña Lucía, sin dudarlo, se puso manos a la obra y empezó a confeccionarlos. La calidad era tan superior y el acabado tan fino, que pronto las compañeras de su hija empezaron a fijarse y a pedir los suyos."Todas las compañeras de mi mamá empezaron a pedir los uniformes porque eran hermosísimos", relata con emoción Andrea Echeverri, nieta de doña Lucía Botero y subgerente de Deblanco.Años más tarde, ese legado pasó de mamá Lucía a hija Lucía, y de Medellín a Bogotá. “Aunque nos mudamos de ciudad y estábamos lejos del taller de mi abuela, en otra ciudad, sin clientes, mi mamá en su berraquera y en su echada para adelante, dijo vamos a sacar adelante a Deblanco y se puso al frente”, recuerda Andrea con orgullo.El crecimiento de Deblanco es el reflejo de una evolución constante. "El inventario y los proveedores también los llevaban con tarjeticas, todo era súper manual. Tocaban puertas, repartían los uniformes y mis hermanos y yo crecimos entre el taller, el colegio y las vacaciones. Con el tiempo, en Medellín el taller llegó a emplear 120 operarias", agrega, recordando lo que han sido 45 años de trabajo familiar y de expansión.Un capítulo fundamental en esta historia ha sido la relación con Compensar, una alianza construida sobre la confianza y la calidad, que hoy suma 35 años de trabajo conjunto. Gracias a este vínculo, el legado de Deblanco ha podido expandirse y llegar más lejos.“Vestimos a cerca de 2.500 funcionarios de Compensar, les producimos entre 30.000 y 40.000 prendas cada año, y generamos empleo para alrededor de 300 personas, entre puestos directos e indirectos”, explica Andrea.Hoy, Deblanco forma parte del 57% de las Mipymes que son proveedoras activas de Compensar, trabajando juntas por la salud y el bienestar de los usuarios. Pero para Andrea y su familia, todavía queda "mucha tela por cortar"."Yo quisiera que Deblanco siga inspirando y dando mucho más empleo para seguir creciendo no solamente con compensar, sino ser aliado de muchas más empresas", concluye la subgerente de Deblanco..La visión a futuro es clara: seguir creciendo, atender a más clientes y, sobre todo, continuar brindando empleo a más familias para que el legado de doña Lucía Botero siga inspirando a las próximas generaciones.
Hace siete años, Rosángela Montilla llegó de Venezuela cargada de ilusiones y en Colombia no solo formó una familia junto a su esposo, sino que levantó una microempresa de comida típica donde preparan pasteles, papas rellenas y una salsa de ajo que se ha ganado el corazón de sus clientes. Sin embargo, como a toda madre, el ingreso de su hija Victoria al jardín le generó una profunda incertidumbre.El temor inicial de dejar a su pequeña se transformó en tranquilidad al conocer el Jardín Social El Porvenir en Bosa, operado por Compensar. Gracias a las referencias y al cariño de las profesoras, Rosángela confió el cuidado de su hija a manos expertas, entendiendo que este era el paso necesario para abrirle la puerta a un mundo de nuevas experiencias."Yo sabía que las profesoras son muy queridas, atentas y cuidan a los niños porque se preocupan por el bienestar de cada uno de ellos", expresa.Para esta madre emprendedora, el jardín se convirtió en un aliado fundamental pues mientras ella trabajaba, su hija, Victoria recibía una atención integral."Yo dejaba en el jardín a las siete de la mañana y la recogía las tres y media de la tarde, para mí fue mucha ayuda porque siempre he mantenido ocupada, mientras la niña estaba en el jardín", comenta Rosángela.Allí, la niña no solo aprendió sus primeras lecciones, sino que adoptó hábitos saludables, disfrutando de una alimentación balanceada con frutas y verduras."A Victoria en el jardín le daban su desayuno su almuerzo sus onces, todo balanceado", indica.Además del bienestar nutricional, el servicio gratuito de los jardines sociales en convenio con el Distrito representó un alivio económico vital. Sin la preocupación de mensualidades o costos de alimentación, Rosángela pudo enfocarse en hacer crecer su negocio y fortalecer el futuro de su hogar.A finales de 2025, el camino recorrido dio fruto, pues Victoria, junto a otros 873 niños, recibió su grado en el Centro de Convenciones de Compensar. "La despedida fue algo muy increíble que no muchas entidades hacen", expresa con emoción.Fue una despedida llena de amor que dejó una huella imborrable, hoy, la niña asegura que siempre llevará a la institución en su corazón.La historia de Victoria es el reflejo de un país que se construye coneducación y lo que comenzó como un jardín de esperanzas ha sembrado una semilla tan fuerte que la pequeña ya tiene clara su meta: “Cuando sea grande, quiero ser directora de los jardines de Compensar”, concluye.Es la prueba que con el apoyo adecuado, el bienestar de los niños hoy es la grandeza de los líderes de mañana.
Para muchas madres en Colombia, la crianza es una tarea solitaria, sin embargo, en Altos de Cazucá, en Soacha, la historia de Geraldine Martínez nos recuerda que cuando existe una red de apoyo, el peso se vuelve más ligero y la esperanza florece.Geraldine, es una mujer de 30 años que llegó al CDI Apensar de Compensar, buscando un espacio para su hijo Ethan de 4 años.“Él era muy tímido, no socializaba con otros niños. Acá él ha aprendido a socializar con niños de su edad, más grandes o pequeños”, expresa la madre.El impacto del CDI no ha sido solo para el niño, Geraldine ha participado en el programa de tejidos, peinados y uñas, además del taller Vincularte. "Ahí nos ayudan y nos dan consejos sobre la crianza de los niños y me ha ayudado a nutrirme como persona, como mamá y como mujer también", destaca.Los sueños de Navidar llegaron a Ethan y sus compañerosEste CDI, hace parte de las comunidades beneficiadas de Navidar, una iniciativa a través de la cual alrededor de 1.200 colaboradores de Compensar donan para entregar regalos en esta época especial.Ethan recibió una tortuga didáctica que ha aportado a su proceso de aprendizaje. Geraldine cuenta que su hijo "estaba muy emocionado" al recibir el regalo y que el juguete "lo ha ayudado a tener más paciencia", mientras identifica figuras geométricas y aprende otras nuevas.“Me llenó mucho ver a mi niño, cómo ha aprendido, todo el amor que ha recibido. No puedo estar más feliz”, concluye.Gracias al CDI, Geraldine siente que ella y su hijo han adquirido nuevas herramientas y su testimonio refleja que el bienestar integral es posible en todas las etapas de la vida.
La obesidad, un factor de riesgo capaz de desencadenar otras enfermedades, es una realidad que ha motivado a muchos a adoptar hábitos más saludables para vivir mejor, y cambiar así, fatiga, pesadez o hasta dificultad para subir escaleras por dinamismo y autonomía.La historia de Martha y Daniel, es un testimonio que inspira. A sus 69 años, Martha Cangrejo se vinculó al programa Vitalízate sin límites de Compensar por recomendación de su médico tratante. Allí a través de clases grupales, seguimiento personalizado y monitoreo de indicadores de salud comenzó a sentirse mejor“Se siente uno más ágil, liviano, activo, con ganas de hacer más cosas y participar en otras”, indica Martha. La transformación de esta mujer fue tan visible que inspiró a su esposo a unirse también al programa aunque al principio, se mostraba reacio a la idea. “Después de que mi esposa me contó tantas cosas bonitas, pues yo decidí tomar el curso también. Porque me gusta ser de ambiente y estar sonriendo todo el tiempo”, comenta Daniel.Hoy, después de casi dos años de complementar el tratamiento médico con actividades físicas, cognitivas y sociales, los datos de valoración de la pareja dan cuenta de un cambio notable. Para Martha, el programa no solo ha impactado su salud, sino también a su familia. Su nieto, Matías, siempre la acompaña cuando tiene vacaciones y le pide que lo lleve a ver sus ejercicios. “Y él nos toma fotos, está pendiente de mis amigas, eso se despide a todos con beso y abrazo”, expresa. La historia de Martha y Daniel es un testimonio conmovedor de que la edad es solo un número cuando se tiene propósito y apoyo. Al igual que ellos, más de 500 personas mayores que han accedido a estos programas personalizados que demuestran que, al complementar el tratamiento médico con actividades físicas, cognitivas y sociales, es posible reescribir la historia de la salud en la edad adulta.“Y solamente pensar que se va a encontrar uno con un grupo de amigas o de amigos ahí, eso también lo ayuda a fortalecer a uno mucho y le ayuda a subir su calidad de vida”, concluye. Su vitalidad, reflejada en el entusiasmo por nadar, tomar clases y compartir sus logros con la familia, nos recuerda que siempre hay una oportunidad para seguir creciendo y viviendo con autonomía, vitalidad y un amor que inspira a todos a su alrededor.
Fany Mayden es una administradora de empresas que llegó a Compensar hace 30 años. Al principio solo atendía en las taquillas los fines de semana sin saber que construiría un camino de aprendizajes, sueños y realización profesional. “Yo llegué a Compensar el primero de mayo de 1995, realmente no pensé quedarme tanto tiempo”, comenta.Durante su paso por la organización, Fany se ha vinculado a diferentes equipos hasta llegar al área de Talento Humano, donde el día de hoy completa 27 años. Un momento clave en su carrera fue en el 2008 cuando Compensar estaba trabajando en el proyecto para crear su universidad.“Llegué a ser la líder de talento humano. Fue organizar todo un proceso porque Unipanamericana era una empresa familiar, entonces Compensar debía llegar en una forma bonita”, afirma.Esta administradora se caracteriza por ser una persona hogareña y muy apasionada por su familia; el nacimiento de sus dos primeras sobrinas poco después de su ingreso a Compensar unió su vida laboral y personal.“Yo llegué a la empresa el primero de mayo, pero en julio nacen mis dos primeras sobrinas, las mayores, es decir que ellas también tienen 30 años. Entonces en mi casa, mis sobrinos y mis hermanos respiran Compensar”, señala.Fany recuerda muy bien cómo era la organización cuando llegó a Talento Humano en 1998. “Era la encargada de hacer la seguridad social. En ese momento éramos 1.100 colaboradores; hoy somos casi 14.000. Entonces, el crecimiento ha sido exponencial. He tenido la oportunidad de trabajar con tres directores”, comenta.Ahora que se acerca a su jubilación, sus amigos y familia le preguntan qué hará; su respuesta sobre el futuro es clara. "Vivir la vida un poco más pausada, en lo posible hacer planes para viajar", expresa. Su mayor deseo es poder compartir ese tiempo tranquila con sus padres.Fany afirma con mucha gratitud todo lo que construyó y vivió en esta organización, “Esta es una empresa que enamora. Le servimos a nuestros afiliados y usuarios con pasión; este es un lugar buenísimo y creo que es una bendición haber llegado a esta empresa”, concluye.Esta mujer luchadora desde el primer día supo que su vida cambiaría; hoy reafirma que Compensar ha sido su mejor herramienta o plataforma para hacer posibles sus sueños.
Desde muy pequeño, Camilo Rodríguez mostró una capacidad sorprendente para comunicarse. Su madre aún recuerda cómo, con tan solo dos años, relataba un noticiero completo después de escucharlo una sola vez. Ese talento resultaba admirable, aunque también despertaba preguntas que con el tiempo se hicieron imposibles de ignorar."Cuando cumplió los 8 años y en una forma abrupta, el cambio de comportamiento fue algo que nos dejó a todos aterrados porque empezó con palmoteos, con repetición, esto que llaman ecolalia y ya no podía estar bien ni en el aula de clase ni en la casa", comenta Carmen Torres, madre de Camilo. Tras recorrer múltiples especialistas, llegó un diagnóstico complejo: autismo atípico. Para la familia, la noticia fue dura, aunque nunca suficiente para frenar su determinación. Carmen lo resume con una convicción que la ha guiado desde entonces: "Para el mundo quizá no había nada por hacer, pero para mí había todo por construir", afirma.Mira también: Más allá del diagnóstico: el increíble viaje de Leo y 19 valientesDespués de casi una década de aislamiento social, Camilo ingresó al programa Enlaces de Compensar, un espacio que durante 30 años ha acompañado a cientos de personas con discapacidad cognitiva en su desarrollo integral. Su padre reconoce con gratitud el impacto de este proceso."La socialización es tan fundamental en ellos y muchas veces no lo tienen: comunicarse, entender a los demás, tratarlos. Para nosotros ha sido maravilloso. Ha sido un cambio grande en Camilo y un beneficio para nuestra tranquilidad", señala Guillermo Rodríguez.Cada año, alrededor de 500 niños, jóvenes y adultos como Camilo encuentran en Enlaces un entorno formativo guiado por cerca de 60 docentes, profesionales que viven esta labor como un aprendizaje permanente. Para ellos, trabajar con una población diversa y llena de capacidades se convierte en un acto de vocación y crecimiento mutuo.Mira también: "Yo nací para jugar fútbol": Xavi, un campeón que inspira dentro y fuera de la canchaGracias a este programa, más de 18 mil personas y sus familias han podido enlazar sueños con oportunidades reales y avanzar hacia una vida con mayor bienestar. El mensaje de Guillermo representa el sentir de muchas familias. "Ojalá existieran más espacios como este, donde la discapacidad no se esconda, no se ignore y no se estigmatice. La diversidad es una realidad, no una excepción, y su aceptación comienza con una educación que enseñe a ver y valorar a todos por igual", concluye con alegría.
"Tuve un sueño en el que estaba con una amiga que también había pasado por este proceso. Mirábamos nuestros senos: eran transparentes, como de vidrio, y por dentro se veían muchas flores moradas. Esa imagen no se me borra", relata Johara Anzola, una joven de 28 años que encontró en ese sueño un símbolo de renacimiento y sanación.De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer de mama es la enfermedad más común entre las mujeres. En Colombia se diagnostican cada año más de 9.000 nuevos casos, la mayoría en mujeres mayores de 50 años. Sin embargo, la enfermedad también afecta a jóvenes, como Johara, quien recibió su diagnóstico a una edad en la que el cáncer parecía una posibilidad lejana."Uno nunca cree que le va a pasar. Fue raro; todavía a veces me parece increíble", recuerda. Todo comenzó con un dolor en el brazo derecho y la aparición de una pequeña masa. Lo que siguió fueron meses de exámenes, tres cirugías y un proceso de tratamiento exigente que puso a prueba su cuerpo y su fortaleza emocional.Mira también: El valor de un padre: la valentía de Pablo frente a la adversidadA pesar de no tener antecedentes familiares ni factores de riesgo, Johara enfrentó la noticia con una madurez admirable. Actualmente ha completado 16 de las 18 quimioterapias programadas y continúa su tratamiento con una actitud positiva. "Todo es pasajero. Hay que tener paciencia y fuerza para seguir. El ejercicio, el sol y la buena alimentación ayudan mucho", afirma.Su proceso ha estado acompañado de un entorno solidario. "He tenido la fortuna de encontrar doctores y personas muy empáticas. En Compensar, en la Clínica del Seno y en Acisfarma he recibido un apoyo inmenso", destaca. Pero el mayor soporte, asegura, ha sido su familia. "Mi mamá ha sido fundamental: siempre pendiente de mi alimentación, de mi descanso, de mi bienestar. Incluso mi gato ha estado ahí, acompañándome con su cariño".De esta experiencia también surgió una nueva faceta. Johara decidió transformar el dolor en creatividad y fundó su propia marca de accesorios, inspirada en su nombre, que en árabe significa joya. Su primera colección, Florecer, representa el proceso de renacimiento que ha vivido. "Es mi manera de mostrar que siempre se puede volver a empezar, de recordarle a otras mujeres que somos más fuertes de lo que imaginamos", señala.Mira también: Entre el miedo, el apoyo y las pesas: así fue el camino de Daniela para salvarse a sí mismaHoy, Johara se reconoce con orgullo frente al espejo, incluso en los cambios físicos que ha traído el tratamiento. "Muchos piensan que me corté el cabello por moda. Ya me acostumbré a verme así, y me gusta. No me siento rara conmigo misma", comenta la docente de lengua castellana, quien ha encontrado en su profesión y su familia la motivación para seguir adelante."Siento que es como volver a nacer. Este 2026 será mi nuevo año, mi renacer", destaca. Aunque el cáncer llegó antes de los 30, ha decidido vivir cada día con esperanza, gratitud y amor propio. "No hay que ver la palabra cáncer con miedo. Es solo un capítulo más de la vida, uno que enseña a valorar el aquí y el ahora", concluye.
Leonardo Espitia tiene nueve años y una sonrisa que contagia alegría. Nació con síndrome de Treacher Collins, una condición genética poco común que afecta el desarrollo facial y auditivo. Su historia no ha sido fácil. Desde muy pequeño ingresó al programa Corazones Valientes, una alianza entre Compensar Salud y el Instituto Roosevelt que ofrece atención integral a niños con enfermedades huérfanas y de alta complejidad.A lo largo de su vida, Leo ha pasado por cirugías complejas y tratamientos que le han permitido mejorar su audición, su capacidad para comunicarse y su calidad de vida. Ha enfrentado miedos, estigmas y momentos de incertidumbre. Pero también ha aprendido a volar alto y atreverse a más.Recientemente, Leo, su mamá y otros 19 niños del programa Corazones Valientes vivieron una experiencia única con delfines en Santa Marta, un encuentro que aportó grandes beneficios a su bienestar físico y emocional.Mira también: “Yo nací para jugar fútbol”: Xavi, un campeón que inspira dentro y fuera de la cancha"Pude tocar los delfines, abrazarlos y me boté al mar. Lo que más voy a recordar es que me dieron un abrazo y me pudieron dar un beso aquí en la boquita", comenta Leo con la sinceridad y la ternura que solo un niño puede expresar, descubriendo que la vida, a pesar de las dificultades, también está llena de momentos maravillosos.Para Laura Benavides, su mamá, la experiencia fue igual de significativa. "Verlo a él ingresar al mar, al agua con los colaboradores, ver su sonrisa, cómo se le iluminaban los ojitos fue maravilloso", comparte conmovida.Este sueño se hizo realidad gracias a la colaboración del Banco de Millas de Avianca, el Centro de Vida Marina, el Hotel 3H de Santa Marta y el generoso apoyo de 650 colaboradores de Compensar, quienes unieron sus esfuerzos para brindar esta oportunidad inolvidable.Laura recuerda el cambio que tuvo su vida desde el nacimiento de Leo: "Al principio sentí que el mundo se me venía encima, pensé que no iba a sobrevivir. Pero ahora, cuando lo veo, le digo a todo el mundo que él es un niño normal". Más allá del descanso y la diversión, el viaje se convirtió en un valioso espacio de encuentro y apoyo entre madres que enfrentan realidades similares.Mira también: Dos padres, un mismo sueño: impulsar a sus hijos con síndrome de Down a cumplir sus metas"Muchas veces uno se siente solo y encontrarse con otras mamitas que entienden lo que uno vive, que han pasado por lo mismo, fue hermoso. Ver a nuestros hijos reír, correr y disfrutar del sol, la playa y los delfines fue una experiencia inolvidable", afirma Laura.Leo concluye con la sabiduría que solo los niños tienen: "Mi vida es muy increíble, la verdad. La vida es increíble para mí". Y deja un mensaje que trasciende cualquier diagnóstico: "Quiero decir que nos amemos mucho. Gracias a los que me apoyaron. Y gracias a Dios por mandarnos allá a Santa Marta. Ese es mi mensaje para Dios y para los que están viendo esto".
Judith Ortiz es la mayor de 15 hermanos. Desde niña entendió que la vida no le regalaría nada. Comenzó a trabajar desde muy joven, y más adelante, ya como madre de cuatro hijos, asumió sola la responsabilidad de sacarlos adelante."Trabajé desde los 13 años. Luego me casé, pero di con un hombre muy mujeriego. Me separé y decidí seguir sola con mis hijos. Me dediqué a trabajar de sol a sol, porque mi ideal era hacerlos profesionales, que tuvieran las oportunidades que yo no tuve", recuerda con la certeza de quien ha luchado con un propósito claroDurante años no priorizó su descanso. Hasta que en 2020, su cuerpo le puso un alto. Un derrame cerebral, provocado por el estrés acumulado, la obligó a detenerse.Mira también: Sueños en obra: la historia de una caucana y su nueva vivienda propia"El último negocio que tuve fue un restaurante, y eso es muy estresante. Me dio el derrame de tanto manejar estrés. Ahí fue cuando mis hijos dijeron: 'Mi mamá no trabaja más'", señala.Pero quedarse quieta no estaba en sus planes. Judith decidió reinventarse. Contra el miedo y la rutina, se abrió a nuevas posibilidades. "Yo no me iba a quedar sola sin hacer nada. Empecé a tejer, a ensayar cosas nuevas. Y un día, una de mis hijas me dijo: 'Madre, ¿por qué no haces ejercicio?' Y yo le respondí: '¿Ejercicio yo? ¡Si nunca he hecho eso!'", relata entre risas.Y así, casi sin buscarlo, encontró una nueva pasión. A sus 71 años, el ejercicio no solo se volvió parte de su rutina: se convirtió en su motor, en una fuente de alegría, salud y sentido de vida"Entré al gimnasio y me encontré con una instructora increíble, la profe Liz. Me enamoré del ejercicio. Me di cuenta de que a mi edad también podía moverme, entrenar. De niña siempre soñé con tener unos patines o una bicicleta, pero nunca fue posible porque venía de un hogar muy pobre", cuenta.Mira también: Después del adiós, Gloria se redescubre: la historia de una cuidadora valienteHoy, en aquella niña que soñaba con patinar vive una mujer decidida, que no permite que la edad limite sus sueños."El ejercicio me dio la alegría de vivir", afirma con una sonrisa. Su memoria aguda, su energía contagiosa y su historia demuestran que nunca es tarde para comenzar de nuevo."Un día pasaba por Compensar y le pregunté a una señorita: '¿Hasta qué edad puede uno hacer el curso de patinaje?' Me dijo: 'Hasta los 99 años.' Y yo le respondí: '¡Ay, me faltan 29!' Y me inscribí", dice entre carcajadas.Hoy, Compensar se ha convertido en su segundo hogar. Allí encontró bienestar, comunidad y, sobre todo, amor propio.
Caracol Televisión realizará modificaciones en su programación habitual durante este lunes festivo. Debido a estos ajustes, varios de los espacios que normalmente hacen parte de la parrilla entre semana no estarán al aire y, en su lugar, se emitirán contenidos especiales a lo largo de la jornada para que los televidentes los disfruten en casa.Mira también: Actor de ‘Tormenta de Pasiones’, novela turca, estuvo en la cárcel por “ridícula” razónLa programación comenzará en la madrugada con la emisión de 'También Caerás', espacio que estará al aire desde las 4:15 a.m. hasta las 5:30 a.m. Posteriormente, la señal dará paso a dos bloques de Cuentos de los Hermanos Grimm, producción que ocupará la franja matutina antes de la transmisión deportiva prevista para la mañana.Más adelante, a las 8:15 a.m., los televidentes podrán seguir las incidencias del Tour Auvergne Rhone Alpes 2026, cuya emisión se extenderá hasta las 10:15 a.m. Una vez finalice la competencia, la programación regresará nuevamente a 'Cuentos de los Hermanos Grimm', que continuará ocupando parte de la mañana y el inicio del mediodía.Por otra parte, a las 12:30 p.m. comenzará una nueva edición de Noticias Caracol, la cual se extenderá hasta la 1:30 p.m. Después del informativo, la señal nacional presentará 'Pura Diversión', programa que estará al aire hasta las 3:00 p.m.Luego de este espacio de entretenimiento, la programación continuará con dos bloques consecutivos de 'Acción Pura'. De esta manera, la franja de la tarde estará dedicada a este contenido hasta las 7:00 p.m., momento en el que regresará la información con una nueva emisión de Noticias Caracol en su edición central.Mira también: Actor turco de ‘El Juego de mi Destino’ que movió sus caderas con temas de ShakiraEn este sentido, no se emitirán producciones como 'María la del Barrio', 'Tormenta de Pasiones', Efé' ni 'El Juego de mi Destino.Asimismo, la programación nocturna tendrá varios espacios consecutivos. A las 8:30 p.m. iniciará la emisión de 'El Rastro', que contará con dos bloques y permanecerá al aire hasta las 10:30 p.m. Posteriormente, la señal dará paso a 'Rumbo al Mundial', espacio programado entre las 10:30 p.m. y las 11:30 p.m.Finalmente, la jornada concluirá con la emisión de 'Noches de Premiere', que comenzará a las 11:30 p.m. Esto quiere decir que no emitirán 'A Otro Nivel' con Cristina Hurtado como presentadora y Kike Santander, Gian Marco y Felipe Peláez como jurados. Tampoco se conocerá un nuevo episodio de 'Vecinos'.Mira también: Actriz de ‘Tormenta de Pasiones’, novela turca, es esposa de hombre que inspiró historia
Este sábado 7 de junio de 2026, la influenciadora compartió con sus seguidores la feliz noticia del nacimiento de su hija. Además de publicar varias fotografías de la pequeña en sus brazos y junto a su esposo, Felipe Pino, también reveló el nombre que eligieron para la bebé.Mira también: Reacción del esposo de Silvy Araújo al saber que será papá hizo llorar hasta a Lina Tejeiro¿Cómo se llama la hija de Silvy Araujo?En su publicación, compartida ante sus tres millones de seguidores, la cartagenera escribió: “Bienvenida Olivia Hernández Araújo 🩷🙏🏼🥹. Junio 5, 2026”, confirmando así que la niña nació el pasado viernes 5 de junio, lo que explicaría su ausencia reciente en las historias de Instagram.De esta manera, la creadora de contenido también confirmó que la nueva integrante de la familia llevará por nombre Olivia.La primera imagen del carrusel, en blanco y negro, muestra a Silvy cargando a la recién nacida mientras sonríe y recibe un tierno beso en la frente por parte de su esposo. En otras fotografías se observa el gran ramo de rosas rosadas que Felipe le llevó al hospital, así como varios primeros planos de las manos de la bebé y algunos detalles de las prendas en tonos rosados, morados y azules que ha usado en sus primeras horas de vida.Mira también: Silvy Araujo reveló si tendrá niño o niña con emotivo video: "Te estamos esperando"En cuestión de minutos, la publicación con la que Silvy Araújo y Felipe Pino anunciaron el nacimiento de su hija se llenó de miles de ‘me gusta’ y mensajes de felicitación de seguidores, amigos y varias figuras del entretenimiento colombiano.Entre las reacciones más destacadas estuvo la de Luisa Fernanda W, quien escribió: “¡Qué es esto tan hermoso! Bendiciones infinitas mi Silvy, felicitaciones”.También se sumaron mensajes de cariño de personalidades como Carolina Cruz, Ryan Castro, Mariana Gómez y Mariana Pajón, además de cientos de seguidores que dejaron comentarios como: “¡Felicidades, bienvenida Olivia!”, “A disfrutar la mejor etapa de la vida” y “Dios la bendiga infinitamente”.Mira también: Silvy Araújo mostró su barriga de cuatro meses de embarazo: “Nuestro sueño creciendo”Cómo fue baby shower de la hija de Silvy AraújoSemanas antes del nacimiento de su hija, Silvy Araújo celebró un emotivo baby shower junto a familiares y amigos. La decoración estuvo inspirada en tonos rosados, flores y osos de peluche. “Me sentí rodeada de tanto amor, para mí y para mi chiqui”, expresó la influenciadora al compartir imágenes de la celebración en sus redes sociales.
Durante años, Silvana Altahona fue uno de los rostros reconocidos de la televisión colombiana gracias a su paso por programas de Caracol Televisión. Más adelante continuó su carrera en Estados Unidos, donde trabajó durante años en medios de comunicación. Sin embargo, decidió dar un giro radical a su vida y regresar a Colombia para comenzar una nueva etapa lejos de los estudios de televisión.Mira también: Hermana de Yeison Jiménez destapó el último sueño que tuvo con él: se levantó llorandoLa actriz y presentadora confesó que no fue una decisión fácil, pero sí una que la llenó de ilusión. A sus 41 años, asegura que no le teme a empezar de nuevo.¿Por qué Silvana Altahona regresó a Colombia?Tras varios años viviendo en Estados Unidos, Silvana decidió radicarse en Palomino, La Guajira, donde actualmente desarrolla el que considera el proyecto más importante de su vida.Antes de regresar al país, trabajó en Telemundo 51 como presentadora del tráfico, una labor que recuerda como uno de los mayores desafíos de su carrera profesional.“Tuve la oportunidad de afrontarme como al reto más grande que he tenido como presentadora, que fue ser la reportera o la presentadora del tráfico”, recordó.Aunque disfrutó de esa etapa, sintió que era momento de buscar nuevos propósitos y construir un proyecto propio enfocado en el bienestar y el crecimiento personal.El proyecto de vida de Silvana Altahona en La GuajiraLa ex presentadora está construyendo un espacio pensado para realizar retiros de bienestar dirigidos especialmente a mujeres. Según explicó, se trata de un proyecto íntimo y personal que ha financiado con sus propios recursos.“Es un proyecto personal que yo realmente llamo el proyecto de mi vida y, además, cuando esté andando, la idea es realizar unos retiros de bienestar para mujeres”, contó.Silvana destacó que detrás de este sueño hay años de ahorro, planificación y trabajo constante. “Yo no tengo ni inversionistas, ni socios, ni nada, va a ser solamente mío”, afirmó.Aunque no descarta regresar a la televisión si surge una oportunidad interesante, asegura que hoy su prioridad es sacar adelante este emprendimiento y consolidar una nueva etapa profesional.“Siento que es lo que realmente vine a hacer a este mundo y es ayudar a muchas personas, en especial a las mujeres”, concluyó.Además de hablar de este nuevo comienzo, Silvana también recordó algunos capítulos importantes de su vida personal, entre ellos su matrimonio y posterior divorcio, experiencias que hicieron parte del camino que la llevó a replantear sus prioridades y construir el proyecto con el que hoy busca transformar vidas desde La Guajira.Mira también: Exparticipante del Desafío 2017 tocó fondo tras probar sustancias, divorciarse y dejar el deporteNo te pierdas ningún contenido de La Red los sábados y domingos en las tardes de Caracol Televisión o a través de la Señal En Vivo.
El joven artista Haffit David atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera musical, pero hay una ausencia que sigue marcando su vida personal y así lo contó en entrevista con La Red. Recordó a Daniel Felipe Arregocés Arévalo, su hermano menor, con quien compartió gran parte de su infancia y del que perdió el rastro hace más de una décadaMira también: Hermana de Yeison Jiménez destapó el último sueño que tuvo con él: se levantó llorandoSegún contó, Daniel es hijo de su padre y llegó a su hogar cuando apenas tenía unos meses de nacido. Desde entonces fue criado por su familia como un integrante más del hogar, construyendo un vínculo que para Haffit resultó imposible de reemplazar.¿Por qué Haffit David perdió contacto con su hermano?El cantante explicó que la separación ocurrió cuando la madre biológica de Daniel decidió llevárselo y cortar toda comunicación con la familia que lo había criado.“Tengo un hermano que se llama Daniel Felipe Arregocés Arévalo, si no estoy mal. Es hijo de mi papá. Mi mamá lo crió, creo que lo agarró como de 7 meses más o menos”, relató.La distancia dejó una profunda huella en el artista, quien asegura que crecer sin su hermano fue uno de los vacíos más difíciles que ha enfrentado. “El vacío de ser un hermano, de ser un hijo único, es bastante fuerte”, confesó.Haffit recordó que durante su niñez compartía prácticamente todo con Daniel y que, tras su partida, sintió que nadie pudo ocupar ese lugar.“Para mí mi hermano era prácticamente todo, o sea, era mi compañero en la casa, no me crié con más nadie, sino con él. Y cuando se fue, que dejó ese vacío ahí fue... nadie llegó a llenarlo”, expresó.A pesar de los años transcurridos, Haffit David no pierde la esperanza de volver a ver a su hermano. Incluso ha utilizado las redes sociales y ahora la televisión para intentar encontrarlo.El artista asegura que nunca entendió por qué la comunicación se rompió por completo si, según él, su familia siempre actuó con cariño hacia Daniel.“Quisiera saber por qué la mamá lo apartó de nosotros si nunca le hicimos daño. Al contrario, desde el momento que mi mamá lo crió, yo creo que ya ahí le estaba demostrando que era amor lo que sentía”, manifestó.Pensar en un posible reencuentro todavía lo conmueve. Haffit asegura que uno de sus mayores anhelos es compartir con Daniel los logros que ha alcanzado y recuperar parte del tiempo perdido.“No me imagino ese momento, la verdad. Quedaría sin palabras, pero quisiera que hoy supiera que ya he logrado muchas cosas y que viviera lo que yo he vivido con mi papá y con mi mamá”, concluyó.Mira también: Exparticipante del Desafío 2017 tocó fondo tras probar sustancias, divorciarse y dejar el deporteNo te pierdas ningún contenido de La Red los sábados y domingos en las tardes de Caracol Televisión o a través de la Señal En Vivo.
No te pierdas ningún contenido de Sábados Felices los sábados en las noches de Caracol Televisión o a través de la Señal En Vivo. También puedes revivir los https://www.caracoltv.com/sabados-felices/capitulosLos mejores humoristas del país retratan la sociedad colombiana con sus rutinas y logran robarles carcajadas a millones de televidentes a lo largo del mundo.
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Cristina Camargo, exreina de belleza y comunicadora social, abrió su corazón en La Red ara recordar el accidente que sufrió en Puerto Rico mientras trabajaba en el posicionamiento de marca del cantante Zion, un hecho que le dejó graves lesiones en el rostro y un largo proceso de recuperación.Mira también: Hermana de Yeison Jiménez destapó el último sueño que tuvo con él: se levantó llorando¿Qué le pasó a Cristina Camargo en Puerto Rico?Cristina viajó a la isla para participar en actividades relacionadas con el lanzamiento de una producción musical. Durante una jornada recreativa en cuatrimoto, ocurrió el accidente que cambió su vida.La exreina perdió el conocimiento tras el fuerte impacto y despertó horas después en una clínica sin comprender completamente la gravedad de sus lesiones. Los médicos le informaron que había sufrido una fractura de mandíbula en cuatro partes, la pérdida de cuatro dientes frontales, heridas profundas en la frente y lesiones considerables en los labios.La magnitud de las heridas obligó a los especialistas a realizar un complejo proceso de reconstrucción facial. Durante el tratamiento, Cristina fue sometida a una cirugía mayor en la que le pusieron placas y tornillos para reconstruir la mandíbula.“Básicamente lo que me dijo mi médico es que: ‘Cristina, tú viniste con un rompecabezas y tocó armarte ese rompecabezas’”, recordó.Las secuelas físicas y emocionales que le dejó el accidenteSeis meses después del accidente, Cristina asegura que continúa enfrentando las secuelas físicas y emocionales de lo ocurrido. Reconoce que una de las partes más difíciles fue enfrentarse nuevamente al espejo y aceptar los cambios en su apariencia.“Yo, Cristina Camargo, ha sido una mujer que toda la vida ha trabajado, obviamente, con toda la parte física y ya luego mirarte al espejo y darte cuenta que de pronto no vas a volver a ser esa misma mujer de antes te baja un poco”, confesó.Sin embargo, afirma que la experiencia también le dejó importantes aprendizajes. Durante el proceso encontró refugio en el apoyo de su familia, sus amigos y su fe, factores que le permitieron superar los momentos más complejos de la recuperación.“Yo creo que cuando tú te pegas de tu familia, te pegas de tus amigos, te pegas de esas personas que siempre han estado ahí para ti y de la parte espiritual que siempre debe estar de la mano, eso me reconfortó tanto para entender que la parte física no lo es todo”, expresó.Mira también: Exparticipante del Desafío 2017 tocó fondo tras probar sustancias, divorciarse y dejar el deporteNo te pierdas ningún contenido de La Red los sábados y domingos en las tardes de Caracol Televisión o a través de la Señal En Vivo.
Margarita Ortega atravesó uno de los momentos más desafiantes de su vida este año. Tras sufrir durante años por problemas en la columna, el pasado 6 de abril decidió someterse a una cirugía para tratar una discopatía degenerativa que comprometía tanto su zona lumbar como cervical. Aunque la intervención salió bien, el proceso de recuperación no ha sido sencillo y estuvo marcado por nuevas complicaciones de salud.Mira también: Hermana de Yeison Jiménez destapó el último sueño que tuvo con él: se levantó llorando¿Por qué operaron a Margarita Ortega?La actriz reveló que durante más de una década intentó evitar el quirófano, pero una emergencia médica terminó obligándola a tomar la decisión. Según contó, comenzó a perder sensibilidad en parte de una mano y en uno de sus hombros, una señal de alerta que la llevó a actuar de inmediato.Consciente de los riesgos de la intervención, Margarita dejó todo organizado antes de ingresar al quirófano. Incluso preparó un testamento relacionado con las cuatro cosas más importantes de su vida, como una manera de dejar todo en orden y afrontar la operación con tranquilidad.Los cambios que tuvo que hacer tras la operaciónComo parte de su preparación y recuperación, la presentadora tuvo que modificar hábitos que había mantenido durante más de dos décadas. Después de 22 años siendo vegetariana, los especialistas le recomendaron volver a consumir proteínas de origen animal para garantizar una mejor adaptación de su cuerpo al implante de titanio que recibió durante la cirugía.Sin embargo, cuando parecía que todo marchaba bien, surgieron nuevas dificultades. Días después de recibir el alta médica tuvo que regresar al hospital debido a una descompensación.“Se me bajaron los niveles de todo, me dio moridera”, contó entre risas.Según explicó, la situación estuvo relacionada con un desajuste en su sistema endocrino, combinado con los efectos de la menopausia, la pérdida de peso y los cambios físicos derivados de la intervención.Mira también: Exparticipante del Desafío 2017 tocó fondo tras probar sustancias, divorciarse y dejar el deporteNo te pierdas ningún contenido de La Red los sábados y domingos en las tardes de Caracol Televisión o a través de la Señal En Vivo.
Una polémica rodea al humorista conocido como ‘El Pato’ Velásquez. Su expareja, Camila Avendaño, decidió hablar públicamente sobre la relación que sostuvo con él y lo acusó de presuntos episodios de violencia física y psicológica, algunos de ellos cuando estaba embarazada. Además, expuso los conflictos que actualmente mantienen por la crianza y manutención de su hijo. Ante estas declaraciones, el comediante presentó su propia versión de los hechos.Mira también: Hermana de Yeison Jiménez destapó el último sueño que tuvo con él: se levantó llorandoDe qué acusan al Pato VelásquezSegún relató, durante la relación comenzó a experimentar comportamientos de control por parte del humorista, quien presuntamente le restringía el uso de su teléfono celular y de sus redes sociales.Sin embargo, aseguró que la situación fue escalando hasta llegar a agresiones físicas. Camila recordó un episodio que, según ella, ocurrió cuando regresaban de una salida al cine.“Íbamos saliendo de cine, yo estaba de copiloto y me pegó un puño en el ojo. Quedé quieta y luego reaccioné. Él se puso como loco y después me pidió perdón y me dijo que no contara nada porque eso podía afectarlo en el trabajo”, afirmó.La mujer también señaló que durante el embarazo continuaron los conflictos. Según su versión, descubrió conversaciones del humorista con otra mujer en su celulary al reclamarle se presentaron nuevas discusiones.Hijo del Pato VelásquezCamila aseguró que el nacimiento de Antonio, el 13 de mayo de 2025, marcó el inicio de una nueva disputa entre ambos. Según explicó, existen desacuerdos relacionados con la cuota alimentaria y afirmó que el comediante lleva varios meses sin ver al menor.Por esta razón, manifestó que solicitó una audiencia ante el ICBF para intentar llegar a acuerdos que beneficien al niño.¿Qué respondió ‘El Pato’ Velásquez?El humorista entregó su versión de lo sucedido y aseguró que la relación avanzó muy rápido desde que conoció a Camila. Según explicó, los problemas comenzaron durante el embarazo.Velásquez afirmó que fue ella quien presentó comportamientos agresivos y posesivos, e incluso mostró un audio en el que, según él, la mujer le pediría perdón por haberlo golpeado durante una discusión.Asimismo, negó haber ejercido cualquier tipo de violencia en su contra y rechazó las acusaciones relacionadas con el incumplimiento de sus responsabilidades como padre.“Todo lo que ha dicho esta niña Camila sobre mí es absolutamente falso. Con mi equipo legal vamos a llegar hasta últimas instancias, hasta donde me toque. Estamos adelantando denuncias penales y civiles porque no voy a permitir este tipo de ataques”, aseguró.El humorista también sostuvo que sí responde económicamente por su hijo y explicó que la distancia actual con el menor no se debe a falta de interés, sino a la intención de evitar confrontaciones con su expareja mientras la situación se resuelve por las vías legales.Mira también: Exparticipante del Desafío 2017 tocó fondo tras probar sustancias, divorciarse y dejar el deporteNo te pierdas ningún contenido de La Red los sábados y domingos en las tardes de Caracol Televisión o a través de la Señal En Vivo.