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Penélope Cruz justifica la violencia de su última película

La estrella del cine reconoce que siempre ha rechazado formar parte de proyectos profesionales definidos por la agresividad, aunque no ha dudado en hacer una excepción

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Aunque hace escasos días lanzó una crítica abierta a la forma en que parte de la sociedad toleraba mejor la violencia que el sexo en la industria audiovisual, la premiada Penélope Cruz matiza ahora sus declaraciones y asegura -en relación a su última película, 'El consejero'- que hay largometrajes que se ven obligados a mostrar claramente las consecuencias de la violencia para que los espectadores puedan comprender la magnitud de los problemas.

Justificando de algún modo su participación en la mencionada cinta de Ridley Scott, que narra de forma explícita el reinado del terror de los cárteles de la droga mexicanos, la oscarizada intérprete insiste en que nunca ha sido una gran aficionada a las películas en las que la agresividad y el armamento descontrolado campan a sus anchas, por lo que no dudó en rechazar muchos proyectos que, a su juicio, ofrecían elevadas muestras de "violencia gratuita"; una perspectiva que nada tiene que ver con 'El consejero'.

"Hay muchas películas en las que se relativiza la gravedad de la violencia y que ofrecen una imagen de ella que se asemeja más a la de un videojuego. Lo siento, pero no quiero tener nada que ver con este tipo de cine. Pero el enfoque de nuestra película es totalmente diferente: no nos recreamos en los detalles más cruentos de la historia, sino que analizamos el impacto que esa violencia tiene en la gente y cómo determina la forma en que viven la vida", aseguró la intérprete al diario holandés Volkskrant.

Sin embargo, el enfoque tan responsable que parece definir su último proyecto en la gran pantalla no impidió que Penélope saliera del set de rodaje con sensaciones encontradas, ya que no acababa de entender cómo podía haber disfrutado tanto de un filme que trata un problema tan complejo como el de la violencia en la sociedad mexicana.

"Es verdad que en algún momento me sentí incómoda, porque desde el principio me pareció emocionante embarcarme en esta aventura y, una vez finalizado el rodaje, todavía guardo muy buenos recuerdos de la experiencia. Sin embargo, el contexto de toda esta historia tiene que ver con la brutalidad de los cárteles de la droga y con la forma en que tienen sometida a buena parte de la población. Es un tema muy sensible que, en otras circunstancias, no me habría gustado afrontar", indicó.

Pese a que ahora explica que las escenas de violencia tienen cabida en el mundo del cine siempre que estén justificadas, a la artista madrileña no le tembló el pulso a la hora de acusar a los sectores más conservadores de la sociedad de recibir cualquier cinta de acción con los brazos abiertos mientras que, por otro lado, demonizan cualquier exhibición de sutil erotismo en los anuncios de lencería.

Parece que soy una pervertida por haber tratado de imprimir sensualidad a un anuncio de lencería [hablando de su trabajo como directora de una pieza audiovisual para Agent Provocateur]. La verdad es que me molestó bastante que lo vetaran de YouTube y de algunos canales de televisión automáticamente, sin siquiera haberse molestado en verlo en su totalidad. Algunos dijeron que mi pieza era casi pornográfica y demasiado sexy para los espectadores", se quejaba la estrella en el diario The Sydney Morning Herald.

 

Por: Bang Showbiz

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