Martha Liliana Ruiz contó en ‘Historias con Ritmo’, pódcast de Caracol Televisión, que cuando le diagnosticaron la enfermedad, el especialista le explicó que el procedimiento para reconstruir su lengua se hacía utilizando nervios y arterias de su brazo izquierdo, lo que implicaba cuidados intensivos y posibles intervenciones como una traqueostomía.
Lea también: Qué fue de la vida de Martha Liliana Ruiz tras superar cáncer: fundó empresa en EE. UU.
Sin embargo, la respuesta del médico ante su mayor preocupación profesional fue determinante: "Cuando le pregunté: 'Si me someto a todo esto [...] ¿yo voy a volver a hablar y la gente va a tener la posibilidad de volver a contratarme para trabajar?’, fue radical, me dijo: 'No, de ninguna manera'".
Al comprender que la reconstrucción no le garantizaba recuperar el habla para actuar, rechazó el procedimiento. "Llamé a mi cirujano y le dije: 'Solo quiero que me quites el cáncer, que yo voy a quedar hablando como Dios quiere que yo hable'", reveló en la conversación la celebridad, que se volvió a casar a los 54 años.
El proceso de tomar la decisión generó un desgaste emocional en la artista, que cambiaba de opinión diariamente sobre someterse o no a la compleja cirugía. A tan solo días de ingresar al quirófano, dos amigos suyos la invitaron a un lugar especial para orar y allí tuvo una revelación."Me llevaron ante la Virgen y yo creo que ese fue un momento místico [...] ahí tomé la decisión", confesó. Tras ese encuentro espiritual, su familia respetó su determinación de priorizar únicamente la extirpación del tumor.
"Me llevaron ante la Virgen y yo creo que ese fue un momento místico [...], ahí tomé la decisión", confesó. Tras ese encuentro espiritual, su familia respetó su determinación de priorizar únicamente la extirpación del tumor.
¿Cómo logró Martha Liliana Ruiz volver a hablar tras cáncer de lengua?
A pesar de que el cirujano tuvo que remover más tejido del previsto, logró conservar la punta de su lengua, y la actriz no esperó ni a que le retiraran los puntos, para iniciar su rehabilitación con la mejor especialista que encontró.
“Mi lengua literal está colgando, es un pedacito atrás la que la sostiene. Y empecé terapia de lenguaje, todavía con puntos; él me decía: ‘Date un tiempo, espera’, y yo: ‘No, yo quiero hablar." Decía: ‘Okay, vas a volver a hablar, pero espera’. Para mí esa palabra no existió. Busqué a la mejor terapeuta de lenguaje, y empezamos a trabajar todavía yo con puntos. Hicimos un trabajo maravilloso y prueba de eso es que hoy estoy trabajando nuevamente, la gente me entiende y a veces hasta se me olvida que tengo una lesión. Hay días que sí, que me trabo, que amanezco enredada, pero pues es creo que normal después de este proceso”, agregó.