Mariela le confesó a Jacinto que, tras el fallecimiento de su esposo, descubrió una dolorosa verdad: el hombre mantenía otro hogar a sus espaldas. La revelación la dejó desconcertada y con sentimientos encontrados.
Ante esta difícil situación, el padre de Clara Cabello decidió ayudarla a sobrellevar la tristeza y la invitó al balneario y al cine para distraerla. Sin embargo, sus planes tomaron un giro inesperado cuando una visita sorpresa amenazó con arruinar el momento.