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Jennifer Aniston confía la organización de su boda a un maître de hotel

La actriz ha optado por encargar los preparativos de su boda a Dimitri Dimitrov, uno de los maîtres más populares del hotel Sunset Tower de Los Ángeles

Jennifer Aniston confía la organización de su boda a un maître de hotel

La actriz Jennifer Aniston ha descartado la posibilidad de recurrir a un organizador profesional de eventos de cara a su boda con Justin Theroux, optando en su lugar por confiar los preparativos de su gran día a Dimitri Dimitrov, uno de los maîtres más populares del hotel Sunset Tower de Los Ángeles.

"Jen ha pasado tanto tiempo en el Sunset Tower a lo largo de los años que ella y Dimitri se han convertido en buenos amigos. Él la escolta personalmente dentro y fuera del hotel para que no la acosen los paparazzi. Jen le ha encargado ocuparse de las flores y de la mantelería, y de cualquier otra cosa relacionada con la fiesta posterior al enlace. Obviamente, Dimitri le tiene que consultar sus decisiones, pero ella está confiándole casi todo debido a su experiencia y, lo que es más importante aún, porque sabe lo discreto que es", aseguró una fuente a la revista Grazia.

La intérprete también contará con la ayuda de otros miembros del personal del hotel para conseguir que su boda, que se espera que se celebre este otoño en su casa de Bel Air, sea un día inolvidable.

"Dimitri ha recurrido a los servicios del chef del hotel, Leo, para que se encargue de la comida. Pero ninguno de los proveedores sabrá que están trabajando para la boda de Jennifer Aniston hasta el último minuto para garantizar la privacidad. Dimitri está supervisando cada detalle para asegurarse de que todo sea perfecto", añadió.

Por su parte, Jennifer nunca ha ocultado la admiración que siente hacia Dimitri -conocido popularmente como "el hombre de la torre"- debido a su profesionalidad, que le llevaría incluso a mantenerse al día de todos los cotilleos del mundo del corazón para evitar posibles situaciones incómodas a sus huéspedes.

"Él crea una pequeña burbuja de seguridad, es un lugar celestial donde sabes que ni el camarero ni el botones venderán tus secretos", explicaba la actriz al New York Times en 2011.

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