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Jemima Kirke culpa a su carrera artística de su divorcio

La actriz de la serie 'Girls' está convencida de que ha sido su carrera profesional la que le hizo replantearse su vida y su matrimonio.

Jemima Kirke culpa a su carrera interpretativa de su divorcio

Foto: AFP

Foto: AFP

La actriz Jemima Kirke considera que el fracaso de su relación con su marido y padre de sus dos hijos, Michael Mosberg, de quien se separó el pasado verano tras siete años juntos, tuvo mucho que ver con el éxito cada vez mayor de su carrera interpretativa.

"Me he divorciado y es algo que atribuyo a la actuación y a preguntarme a mí misma: ¿Esta soy realmente yo? Gran parte de mi vida se ha basado en la reacción, en dejarme llevar por la corriente en lugar de tomar una decisión. Pero actuar consiste en preguntarte constantemente por qué haces las cosas, por qué tomas las decisiones que tomas. Todo tiene un significado. Y es entonces cuando empiezas a analizar tu vida de esa misma manera. Yo he acabado por aprender mucho sobre mí misma y por darme cuenta de qué era lo que quería realmente", explica en una entrevista al suplemento ES del periódico Evening Standard.

Jemima siempre se ha considerado por encima de todo una artista y pintora que coquetea con el mundo del cine y la televisión por casualidad, ya que aceptó su primer papel únicamente por hacerle un favor a su buena amiga y antigua compañera de colegio Lena Dunham, que en aquel momento preparaba su primer cortometraje, 'Tiny Furniture'. Posteriormente, la actriz y guionista volvió a confiar en ella para dar vida a una de las protagonistas de la serie 'Girls'. Quizás por esa razón, ella nunca se ha sentido tan preocupada por la imagen que proyecta como algunos de sus compañeros de profesión.

"Me parece que es muy importante que la gente se permita tener emociones, en lugar de tratar de gustarle a todo el mundo. Todo el mundo se muestra tan cauteloso y prudente con todo lo que dice... tienen miedo de que les critiquen y les juzguen. Pues yo no lo estoy", aclara a ese respecto.

Queda por ver si Jemima se anima a continuar adelante con su trayectoria como actriz tras el final de la serie que la lanzó a la fama, que este mismo mes comenzará a emitir su sexta y última temporada. Por el momento, la artista de 31 años está tratando de asimilar lo mucho que para su sorpresa le ha afectado despedirse del resto del elenco y del equipo de la ficción televisiva.

"No soy una persona sentimental. El último día de rodaje no paraba de pensar: 'Dios mío, ¿voy a tener que abrazar a alguien?'. Pero tras concluir mi última escena me fui a mi camerino y me di cuenta de que estaba a punto de echarme a llorar porque en realidad sí me importaba mucho que se hubiera acabado... Mi vida ha cambiado mucho debido a la serie".

 

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