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Kim Kardashian busca casa en Nueva York

La mediana del clan Kardashian busca vivienda en Nueva York, a fin de empezar una nueva vida junto a su familia

Kim Kardashian busca casa en Nueva York

La estrella de la telerrealidad, Kim Kardashian, no cree que su apartamento de soltera sea un buen hogar en el que vivir con su familia, por esa razón está buscando una acogedora vivienda en Nueva York a la que mudarse con su marido, el rapero Kanye West y su pequeña hija North.

Una de las residencias que Kim ha estado visitando es un ático de 2.300 metros cuadrados valorado en 37 millones de euros en el exclusivo edificio Delos de Greenwich Village (Nueva York), en el que Leonardo DiCaprio también posee un piso.

La vivienda -que busca mejorar el bienestar humano- cuenta en sus instalaciones con duchas de vitamina C, una luz cuya intensidad se adapta a los patrones de sueño de sus ocupantes y filtros para purificar el aire y el agua.

La mediana del clan Kardashian visitó el lujoso apartamento acompañada por su madre, Kris Jenner y su hermana Kendall Jenner, para poder contar con sus sabios consejos y no precipitarse a la hora de tomar una decisión, según informa el diario The New York Post.

Pero Kim y Kanye, no quieren tener residencia solamente en la ciudad de los rascacielos, sino que, debido a los compromisos profesionales y personales de ambos, la pareja también habría adquirido una lujosa casa valorada en 15 millones de euros, enclavada en Hidden Hills (Los Ángeles), donde la madre de Kim, Kris Jenner, también posee una mansión, como asegura el portal TMZ.

La adquisición de tan exclusivos inmuebles ha hecho que la pareja se plantee vender la casa valorada en 8 millones de euros que ambos poseen en la elitista Beverly Hills (Los Ángeles), y que anteriormente había pertenecido a la hija de Elvis Presley, la cantante Lisa Marie Presley. El motivo de ponerla a la venta respondería a la larguísima espera que están encarando para ocuparla, con unas interminables obras de renovación que parecen haber terminado por aburrir a la pareja.

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