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Dominic West está más enamorado ahora de su mujer que cuando se conocieron

El actor considera que su matrimonio con su mujer y madre de sus cuatro hijos es "muy bueno" gracias a lo mucho que se apoyan entre ellos

Dominic West está más enamorado ahora de su mujer que cuando se conocieron

Aunque el actor Dominic West se casó con su mujer Catherine Fitzgerald -madre de sus hijos Dora, Senan, Francis y Rose- hace cinco años, ambos se conocieron durante su época universitaria, cuando iniciaron un romance al que ella puso punto final a los pocos meses. Sin embargo, el intérprete no dejó de querer a Catherine ni siquiera durante los años en que pasaron separados y ahora afirma estar más enamorado que nunca de ella.

"Me enamoré de mi mujer cuando estaba en la universidad y me las arreglé para que ella se enamorara también de mí durante tres meses, pero después me abandonó y se casó con otro. Pero yo he estado enamorado de ella desde entonces y todavía lo estoy, más incluso que antes. Creo que mi matrimonio es muy bueno, principalmente porque mi mujer es genial y yo la adoro, y además tenemos a nuestros hijos", explica el intérprete a la edición británica de la revista Vogue.

Dominic -que es padre de una hija, Martha (17), fruto de una relación anterior- considera que la clave de la estabilidad de su matrimonio es que tanto él como Catherine se apoyan mutuamente en todos los aspectos.

"Si se me permite opinar, creo que el error que comete la gente es esperar demasiado de un matrimonio y tener la esperanza de que sea perfecto. Creo que un matrimonio son dos personas que se ayudan la una a la otra para vivir la mejor vida posible. Eso es lo que sucede conmigo y con mi mujer. Por eso funciona nuestra relación. Además, ella nunca se pone celosa", añade.

A la hora de garantizar el éxito de su relación también ha resultado "esencial" que Catherine -que trabaja en un proyecto de restauración de ocho años de duración en los terrenos de Hillsborough Castle (Irlanda)- haya seguido adelante con su carrera sin importar lo apretada que fuera la agenda profesional de su marido, algo de lo que él se siente muy orgulloso.

"De otra manera se volvería loca bastante rápido. [El lugar donde trabaja] es un jardín público bastante grande, así que está muy ocupada y le encanta. Es lo único que le mantiene en el buen camino".

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