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Katherine Heigl 'rezaba y ayunaba' para tener pechos más grandes

La intérprete estadounidense sufría las burlas de sus compañeros por no estar muy desarrollada, por lo que solventar eso era su máximo deseo siendo adolescente

Katherine Heigl 'rezaba y ayunaba' para tener pechos más grandes

La actriz Katherine Heigl solía pedir a Dios en la adolescencia que aumentara el tamaño de sus pechos porque los demás niños se burlaban de ella por estar "plana".

"Me desarrollé muy tarde, por lo que a los 14 o 15 años era muy plana de pecho y los chicos se reían de mí. Me decían: 'Hey Katie, ¿llevarías zapatos si no tuvieras pies?'. A lo que tú respondías: 'No, claro que no'. Y ellos decían: 'Y entonces por qué llevas sujetador?' ¡Era horrible! Me pasé meses e incluso años rezando y rezando y rezando para tener pechos más grandes, como si eso fuera todo lo que quería. Rezaba y ayunaba para tener tetas más grandes. Crecí siendo mormona, y una vez al mes tenía que ayunar, se supone que tenías que saltarte dos comidas y ayunar por cosas que importaran: una buena salud, la seguridad de tu familia, la paz mundial. Ese tipo de cosas. Pero yo ayunaba por mis tetas. Cortaba fotos de los desfiles de Victoria's Secret, el cuerpo de alguna modelo que me gustara y ponía una foto de mi cabeza encima. El problema es que nadie te dice que con los pechos grandes llegan los problemas, cosas que a las modelos de Victoria's Secret no les sucede, como la gravedad y los traseros y muslos grandes; por lo que he tenido que pasarme el resto de mi vida con pechos grandes tratando de asegurarme de que todo está recogido y donde se supone que debe estar", contó la actriz de 36 años en el programa 'Conan'.

La delantera de Katherine creció de manera natural cuando estaba lejos del colegio rodando, en 1995, la película de acción 'Alerta Máxima 2' pero cuando volvió a clase sus compañeros continuaron burlándose de ella, inventándose el rumor de que había estado en Los Ángeles haciéndose una operación de aumento con 15 años.

"Pensé que era gracioso, e imagino que no es algo fuera de lo normal. Pero en mi pueblo, en mis días no era algo que la gente hiciera. Por lo que me ponía las camisetas más apretadas que encontraba y alardeaba de ellas lo más que podía. Esa era mi venganza", añadió.

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