Se encuentra usted aquí

Eva Longoria se emociona con quien fuera su hija en la ficción

La actriz ha expresado a través de las redes sociales su satisfacción por ver a su "niña", Madison De La Garza, convertida en toda una "jovencita"

Eva Longoria se emociona con quien fuera su hija en la ficción

Tres años después del final de la exitosa serie 'Mujeres Desesperadas' Eva Longoria sigue manteniendo una estrecha relación con su familia en la pequeña pantalla, y en especial con la joven actriz Madison De La Garza, hermana pequeña de la cantante Demi Lovato y encargada de dar vida a la hija mayor de Gabrielle Solís -personaje de Eva- en la ficción televisiva.

"Oh Dios mío, mi niña ya es una señorita. ¡Qué jovencita más guapa!", escribió muy emocionada en su cuenta de Twitter en respuesta a una fotografía de la joven publicada por la madre de Madison en la vida real, Dianna De La Garza, que también quiso comentar Ricardo Chavira, actor que interpretó al marido y padre de los hijos de Eva durante ocho años: "Qué guapa, siempre lo ha sido. Muchos besos".

Sin embargo, lejos de las cámaras el instinto maternal de Eva -quien en la actualidad mantiene una relación con el empresario mexicano José Bastón- queda relegado a un segundo plano, ya que tras el fracaso en 2011 de su matrimonio con el jugador de baloncesto Tony Parker se hizo a la idea de que convertirse en madre no formaría parte de su futuro.

"Por supuesto, cuando estaba casada pensaba en ello [tener hijos]. Pero ahora ya no está en mi horizonte, así que no es algo en lo que piense", aseguraba en una entrevista a la revista Ocean Drive.

Lo que tampoco parece formar parte de los planes de futuro de Eva es pasar por el altar junto a su actual pareja, por mucho que el pasado mes de diciembre saltaran las alarmas en torno a una posible boda secreta entre ambos, especialmente después de que la actriz fuera vista en público luciendo un anillo similar a una alianza y de que compartiera en las redes sociales una fotografía enfundada en un vestido de cóctel blanco.

"Puedo entender por qué la gente pensó que era verdad. Lo primero de todo, en Año Nuevo me puse un vestido blanco porque el negro que tenía preparado no me entraba. Después, por culpa del vuelo de vuelta [a Los Ángeles], tuve que cambiarme el anillo de dedo porque los tenía muy hinchados por el viaje", comentaba divertida la actriz a Extra TV, añadiendo: "Puedo ver claramente cómo la gente pensó que [José y yo] nos habíamos comprometido".

Publicidad