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Lindsay Lohan desearía no haber conducido nunca borracha

La actriz daría marcha atrás en el tiempo para no ponerse jamás al volante de su coche tras haber bebido

Lindsay Lohan desearía no haber conducido nunca borracha

Después de haber sido arrestada en dos ocasiones en 2007 por conducir bajo la influencia del alcohol y experimentar serios problemas legales derivados de los incumplimientos de su libertad condicional, la actriz Lindsay Lohan parece haber aprendido por fin la lección de "si bebes no conduzcas" ya que a día de hoy no hay nada en su pasado que desearía cambiar más que esos momentos.

"Nunca jamás me debería haber puesto al volante de mi coche tras haber bebido. Jamás", aseguró la intérprete en una entrevista para la edición británica de la revista Marie Claire.

Pero consciente de que nada podrá eliminar ya de la memoria pública sus encontronazos con la ley, Lindsay prefiere centrarse en su carrera interpretativa como terapia para poner de nuevo su vida en orden.

"Actuar es lo que hago, es terapéutico para mí a la vez que divertido. Sí, es mi profesión, pero nunca me metí en ella porque fuera un buen trabajo, sino porque era divertido. Al final del día eso es lo más importante. Puede que haya perdido la concentración y la diligencia que requiere actuar por un tiempo, pero ahora vuelvo a estar preparada y lo único que puedo hacer es dar lo mejor de mí misma".

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