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Las radios soviéticas vetaron a Julio Iglesias por 'neofascista'

El artista español formaba parte de una lista negra de artistas internacionales que no podían sonar en las radios del extinto régimen comunista

Las radios soviéticas vetaron a Julio Iglesias por 'neofascista'

El legendario Julio Iglesias no solo se erige a día de hoy como el artista de música latina que más discos ha vendido en la historia de la industria discográfica, sino que a sus 70 años todavía puede presumir del éxito que cosechan sus conciertos en los cinco continentes. No obstante, probablemente el intérprete todavía recuerde que, antes de 1991, no le estaba permitido actuar en la extinta e inmensa Unión Soviética y que la reproducción de sus temas estaba completamente prohibida en las emisoras de radio.

Sin embargo, hasta ahora no se conocían exactamente las razones que habían llevado a las autoridades a incluir a Julio Iglesias en su lista negra de artistas internacionales, un secreto que acaba de desvelar el portal de música Boing Boing a través de la filtración de un documento oficial de 1985, una carta dirigida a todas las estaciones musicales del país en la que el régimen acusaba al carismático vocalista de transmitir todo tipo de mensajes "neofascistas" a través de sus románticas canciones.

La animadversión de los dirigentes soviéticos hacia la figura de Julio Iglesias solo se explica con ese rotundo término y, por tanto, no se ofrecen más claves para entender el peligro que podría haber supuesto su carrera musical para la moral pública, una dinámica similar a la que se aplicaba a los otros muchos solistas y bandas que, en su momento, no contaban con la simpatía de la dictadura.

Mientras que los míticos Pink Floyd eran capaces de "poner en peligro la política exterior de la Unión Soviética", según recoge el citado texto, Donna Summer o Tina Turner se encontraban completamente al margen de las selecciones musicales del país por exhibir una actitud "erótica y claramente sexual" por medio de sus potentes y evocadoras voces.

Por su parte, los grupos de música punk más populares de la época, Black Sabbath -liderado por el estrafalario Ozzy Osbourne-, Sex Pistols, Talking Heads o Iron Maiden, tampoco tuvieron la oportunidad de triunfar en la Rusia comunista por culpa de unos sonidos que "incitaban al odio y a la rebelión", según se desprende del trozo de papel impreso que ha sido rescatado ahora del olvido.

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