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James McAvoy no puede resistirse a una buena peluca

El actor insistió firmemente en añadir extensiones capilares a la caracterización de su personaje en la nueva película de la saga 'X-Men'

James McAvoy no puede resistirse a una buena peluca

La experiencia de meterse de nuevo en la piel del profesor Xavier en la película 'X-Men: Días del Futuro Pasado' ha sido todo un placer para James McAvoy, ya que el escenario setentero del último largometraje de la saga le ha permitido recrearse en su pasión por la estética de esa época. De hecho, el escocés no descansó hasta convencer a los productores de que le dejasen utilizar extensiones para poder lucir una imagen de espíritu libre.

"Mi esposa es testigo de la pasión que he sentido toda mi vida por los años 70. Estoy encantado, porque me gusta mucho mi aspecto en esta película. Es la única vez que he hecho esto en toda mi carrera", aseguró durante una entrevista en la revista Radio Times.

Así que, en comparación con la retahíla de personajes desequilibrados que había interpretado anteriormente, reencontrarse con el mítico mutante supuso un más que necesario respiro para James.

"Definitivamente, he tenido más que suficientes enfermedades mentales en un solo año. Mi personaje en 'Trance' ha sufrido abusos mentales. Y desde luego, tanto Bruce en 'Filth' como Macbeth son casos mentales límites. Incluso en la película 'Welcome to the Punch' se supone que estaba lidiando con estrés postraumático", declaró.

Aunque la falta de un toque de locura no ha hecho que el intérprete encontrase su trabajo menos interesante, más bien al contrario, James asegura que ha sido maravilloso adentrarse en la mente de un personaje con tantos matices contando con el respaldo de una producción multimillonaria.

"Es cierto que mi 'yo' de 'X-Men' no está ni de cerca tan loco como el resto de personajes que he interpretado, incluyendo Macbeth claro. Pero estoy contento de que la Fox y Bryan Singer [el director de la cinta] me hayan permitido involucrarme en algo tan interesante en el marco de una producción de 200 millones de dólares (147 millones de euros). En el fondo, Xavier es un adicto que niega serlo. Llevo ya un año explorando trastornos mentales, y ese es el más fácil con el que me he encontrado", concluyó.

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