Se encuentra usted aquí

Julio Iglesias deja atrás su fama de mujeriego

El cantante español destaca el respeto que siempre ha sentido por la figura de la mujer y ensalza el papel que su mujer Miranda juega en su vida familiar

Julio Iglesias deja atrás su fama de mujeriego

Aunque en las redes sociales no dejan de circular todo tipo de bromas y comentarios que hacen referencia directa a la fama de seductor de Julio Iglesias, lo cierto es que en las últimas dos décadas el carismático artista se ha destacado más como un responsable cabeza de familia que además goza de un envidiable matrimonio con Miranda Rijnsburger.

Por eso, a sus 70 años, el exitoso vocalista prefiere exhibir con orgullo el "respeto" que siente por las mujeres antes que presumir de las muchas féminas que le han robado el corazón durante su larga trayectoria profesional, sobre todo por el papel esencial que juega su esposa a la hora de criar a sus adorados hijos y proporcionar estabilidad a su núcleo familiar.

"Soy un ser humano que ha tenido la suerte de haber recibido mucho amor, pero sobre todo puedo enorgullecerme de haber sido siempre un hombre que respeta a las mujeres. Tengo ocho hijos y valoro muchísimo la importancia que ha tenido la maternidad en mi vida. Amo a las mujeres en todos los sentidos", señaló el cantante a la agencia de noticias BANG Showbiz.

Para el incombustible intérprete, es difícil expresar con detalle los secretos de la felicidad que le proporciona su vida en común con la atractiva Miranda, pero no duda en destacar la "generosidad" que transmite la mujer de su vida y el hecho de que ambos se conocieran en el "momento más adecuado".

"¿Que por qué me enamoré de Miranda? Me imagino que porque es una mujer maravillosa y de gran generosidad. Nos encontramos en el momento más adecuado de nuestros caminos, inmersos en unas circunstancias similares que nos hacían perfectos el uno para el otro. Creo que en el fondo todo funciona así, las casualidades de la vida a veces nos hacen afortunados", aseveró Julio antes de explicar con orgullo cómo el tiempo le ha enseñado a prestar más atención a las personas más importantes de su existencia.

"Ahora soy una persona que dedica mucho más tiempo a sus hijos, me he vuelto una persona mucho más controladora, siempre pendiente de mi familia. La vida que he creado con Miranda es muy diferente a la de otras etapas: tengo una relación muy estrecha con mi nueva familia y siempre tratamos de estar todos juntos. Viajamos en familia todo el rato, y durante los últimos 12 años hemos tenido que contratar tutores privados para asegurarnos de que la educación de nuestros hijos no corría peligro", confesó.

Publicidad