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Mariah Carey no podría criar a sus hijos 'sin ayuda'

La estrella de la música atribuye a sus niñeras su capacidad para combinar eficientemente el trabajo y la maternidad

Mariah Carey no podría criar a sus hijos 'sin ayuda'

A pesar de haber despedido a numerosas niñeras desde el nacimiento de sus mellizos Moroccan y Monroe (3), la extravagante Mariah Carey admite que jamás habría podido compaginar exitosamente su carrera musical con sus responsabilidades maternales sin el apoyo de dos de sus empleadas más queridas, quienes le asisten en todo momento cuando sus pequeños se ponen de acuerdo para exigirle su atención a partes iguales.

"Sinceramente, no sé cómo se las pueden apañar aquellos padres trabajadores que no pueden contar con la ayuda de una empleada doméstica. A mí me encantaría poder atesorar cada minuto de la vida de mis hijos, porque ver crecer a tus niños y estar a su lado mientras maduran y evolucionan no tiene precio; pero es imposible encontrarse en dos sitios al mismo tiempo y cuidar de ellos mientras trabajas", confesó la estadounidense al periódico británico Sunday Mirror, antes de dar las gracias públicamente por su privilegiada situación.

"Para mí es un lujo poder contar con esa ayuda adicional; tengo dos personas conmigo que me hacen la vida más fácil y sin ellas no podría superar los retos del día a día. Cuando nacieron los niños, tenía que darles el pecho a los dos casi al mismo tiempo, y fue ahí cuando me di cuenta de que sin el apoyo de un par de niñeras, no podría ser una madre competente. Les estoy muy agradecida", apuntó.

Uno de los principales cambios experimentados por la estrella del pop en sus tres años de desafíos maternales tiene que ver con su tradicional "imagen de diva", una reputación que, a pesar de haber definido buena parte de su carrera, se ha ido desvaneciendo con los años gracias a la inestimable colaboración de su pequeña Monroe: la "princesa" de la casa y la persona que más se preocupa por vestir siempre las últimas tendencias.

"Me imagino que los años me han hecho ser menos egocéntrica y exigente conmigo misma, ya que ahora tengo dos hijos que requieren toda mi atención y que son mi máxima prioridad. En casa siempre llevo pantalones de chándal y dejo que sea mi princesa Monroe la que juegue con la moda. Eso no significa que haya dejado atrás mi imagen de diva cuando estoy en casa, al menos por completo: de vez en cuando ando por el pasillo en tacones para sentirme yo misma otra vez", bromeó.

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