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Rihanna hace sombra a Anna Wintour con su fiesta tras la gala del Met

La cantante se convirtió en la anfitriona perfecta de una velada llena de excesos y estrellas tras el evento de moda neoyorquino

Rihanna hace sombra a Anna Wintour con su fiesta tras la gala del Met

A la todopoderosa editora de la edición estadounidense de la revista Vogue, Anna Wintour, parece haberle salido una dura competidora capaz de robarle el protagonismo en su gran noche, ya que la fiesta que la cantante Rihanna ofreció tras la gala del Met rivalizó en exclusividad con el evento neoyorquino, convirtiéndose en la velada que nadie quería perderse.

Como buena anfitriona, la barbadense se apresuró a cambiar su impresionante vestido blanco de Stella McCartney por un diseño aún más atrevido en color oro que dejaba al descubierto toda su espalda y parte de su trasero, para deslumbrar a los invitados a su llegada al famoso club Up & Down, por el que pasaron entre otros Naomi Campbell, Selena Gomez, Jessica Alba y su marido Cash Warren, Bradley Cooper y su novia Suki Waterhouse, Leonardo DiCaprio y Lupita N'Yongo.

Los asistentes a la fiesta tampoco escatimaron en recursos a la hora de hacer su gran entrada, aunque fue el diseñador Alexander Wang quien encontró el medio de transporte más extravagante para desplazarse desde el museo Metropolitano al local, alquilando un autobús de fiesta en el que no faltaban las luces de neón y una barra de striptease. Kristen Wiig, Nicole Richie y Zoe Kravitz fueron algunas de las celebridades que no pudieron resistirse a comenzar la fiesta lo antes posible en compañía del modisto.

"Todos estaban riéndose y bailando mientras se apretujaban dentro del autobús. Kristen no paraba de contonearse junto a sus amigas alrededor de la barra, mientras Nicole se dedicaba a mandar mensajes con su móvil", aseguró una fuente al periódico New York Post.

La fiesta continuó en el popular club hasta las cuatro de la madrugada, con Rihanna actuando como la perfecta maestra de ceremonias, repartiendo cócteles de D'usse en la entrada y animando a todas las estrellas a dirigirse a la pista de baile mientras el productor Jermaine Dupri se ocupaba de la música que animó la noche.

La polémica cantante no fue la única que aprovechó para lucir un segundo estilismo, aunque en el caso de Anne Hathaway no se trató de un intento para presumir de vestuario, ya que la actriz prefirió enfundarse unos cómodos vaqueros y un top para convertirse en el alma de la fiesta gracias a sus bailes junto al director creativo de Calvin Klein, Francisco Costa.

Aunque la intérprete no quiso dejar a un lado a su marido Adam Shulman, y no dudó en coordinar una rutina de grupo junto a Jenna Lyons -presidenta de la línea de ropa J. Crew- y a su amiga Courtney Crangi para deleite de todos los presentes.

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