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Penélope Cruz es 'adicta' a la lactancia

A la estrella de cine le entusiasma darle pecho a su pequeña Luna, sobre todo porque le costó mucho aceptar el fin del período de lactancia de su hijo Leo.

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Aunque recientemente aseguró que dar el pecho a su hija Luna le había ayudado a perder los kilos de más que le había dejado su segundo embarazo, ahora la actriz Penélope Cruz admite que debe comer mucho más de lo normal para recibir las calorías que necesita en pleno período de lactancia. 

Lejos de importarle lo más mínimo, la oscarizada intérprete asegura encontrarse encantada con la tarea y, además, revela que se ha vuelto completamente "adicta" a todo lo que implica alimentar a su pequeña de la forma más natural posible. 

"Se supone que tengo que ingerir calorías adicionales debido a la lactancia, porque aproximadamente se queman unas 500 al día cuando das de mamar a tu bebé. Es posible que gane algunos kilos de más durante esta etapa, pero no me importa porque siempre he creído que dar el pecho a tus hijos es lo más saludable. Alimenté a mi hijo durante trece meses consecutivos y ahora estoy haciendo lo mismo con mi hija. La verdad es que es muy adictivo, y es muy duro aceptar que llega un momento en el que tienes que parar", reveló a la revista Allure. 

El entusiasmo con el que Penélope habla sobre los entresijos de la maternidad se entiende por la "prioridad absoluta" que siempre ha concedido a su faceta más familiar, el resultado de una educación doméstica "muy liberal" y en la que la unidad absoluta entre los miembros de la familia se consideraba esencial. 

"En mi casa todos contribuíamos a la limpieza general de los domingos, y lo hacíamos de muy buena gana. Siempre poníamos música y bailábamos los unos con los otros, y a veces incluso nos paseábamos desnudos por la casa. No éramos hippies, pero sí muy liberales, y de esos años destaco sobre todo la facilidad con la que expresábamos lo mucho que nos queríamos", explicó. 

Además de la familia, Penélope Cruz da mucha importancia a la longeva amistad que mantiene con la actriz mexicana Salma Hayek, hasta el punto de que ninguna de las dos ha renunciado a los apodos que se pusieron antes de convertirse en madres. Así, las dos intérpretes siguen llamándose mutuamente "huevos" cada vez que caen en las garras de la pereza. 

"Salma es una de mis mejores amigas, y todavía nos llamamos la una a la otra 'huevos'. Todo viene de cuando trabajábamos juntas y todavía no teníamos hijos. Solíamos dormir mucho más que ahora y, cuando nos daba por dormir en la misma cama, nos despertábamos la una a la otra por la mañana llamándonos 'huevos'", confesó la madrileña. 

Fuente: Bang Showbiz

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