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Roberto Gómez Bolaños, el comediante que dejó un pedazo de corazón en Colombia

El comediante visitó en varias oportunidades nuestro país y en todas ellas causó sensación por parte de sus seguidores. Aquí las recordamos.

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La primera vez que Roberto Gómez Bolaños llegó a Colombia fue en 1978, junto al elenco del ‘Chavo del 8’, invitados por Nydia Quintero, directora de la Fundación Solidaridad por Colombia, fue en ese entonces cuando el país tuvo la oportunidad de conocerlo en vivo y en directo mediante un desfile en carroza por las principales calles de la capital, Bogotá.

Bolaños iba en un carro de bomberos junto a doña Nydia y altos personajes del gobierno colombiano, en seguida venían los demás personajes de la serie acompañados con dignatarios y personalidades importantes.

Este desfile inició a las 9:30 de la mañana y tenía como propósito finalizar a las 1:30 de la tarde en el estadio Nemesio Camacho, El Campín. Pero la magnitud de asistentes al desfile (aproximadamente 4 millones) no dejó que los vehículos avanzaran a la velocidad acordada, por lo que arribaron pasadas las 6 de la tarde.

Así mismo, en aquella época un grupo de niños integrantes del "Noticiero Infantil", de la Programadora NTC, el primero en su género aquí, fue a entrevistarlo a él y a sus compañeros de set, y por supuesto la máxima atracción era Gómez Bolaños, quien caracterizaba a ‘El Chavo’.

Sin embargo, horas después Roberto y sus compañeros fueron invitados a una cena en la casa presidencial, en donde doña Nydia le solicitó a los asistentes que se quitaran las corbatas en solidaridad con ‘Chespirito’ quien hasta el fin de sus días odió usar este atuendo.

Otra de sus recordadas visitas fue en 2007, cuando fue invitado especial por la editorial Santillana a la Feria del libro, esto con el fin de presentar su más reciente obra  'Sin querer queriendo'. Cerca de las 9:30 de la mañana rodeaban el auditorio José Asunción Silva, en Corferias más de 350.000 personas de todas las edades, de las cuales solo 800 tuvieron acceso al recinto, las demás debieron verlo por las pantallas gigantes que estaban puestas en el sitio.

En aquel entonces el tema de conversación inició recordando anécdotas de los personajes de la serie y haciendo un homenaje a los ya fallecidos como Angelines Fernández, Horacio Gómez Bolaños y Ramón Valdés. También rememoró un episodio muy enternecedor que le ocurrió en el municipio de Guatavita, "Lo que más recuerdo en mi viaje a Colombia fue un niño de Guatavita, quien me reconoció y traía un Chavo de madera tallada colgado en el cuello, y me dijo mira aquí te traigo, lo cual me llenó de emoción". En mitad de la charla recitó su inocente poema: "Vuelve el perro arrepentido, con su mirada tan tierna, con el hocico partido, y con el rabo entre las piernas". Finalizó esa jornada con todos sus libros agotados y una alborotada firma de autógrafos con una fila que le daba la vuelta a dos pabellones de Corferias.

La última visita que realizó ‘Chespirito’ a Colombia fue en el 2009 en una gira con su obra ’11 y 12’, la cual cosechó más de una década de éxitos, esto según el comediante porque la gente y los actores que actúan en ella se divertían muchísimo. En esta función de teatro su rol era de Eloy Madrazo, un humilde conductor de camiones a quien le aparece la posibilidad de vender sus órganos y ante su disgusto utiliza los números 11 y 12 para no decir groserías. Y tal vez el que más se parecía a uno de sus singulares personajes, “El Chompiras”, con quien Bolaños siempre se sintió identificado.

El 25 de Junio de ese año, un equipo de periodistas del canal Caracol llegó hasta el hotel Tequendama para hacerle una entrevista, pero sólo hasta las nueve de la noche, Camilo Durán logró tenerlo en privado para el programa el Radar, allí lo primero que hizo el comunicador fue manifestarle el honor y la grandeza que sentía al estar frente a él. En esa amena conversación trataron y salieron temas importantes como el saber que ‘Chespirito’ se sentía identificado con los temores del ‘Chapulín Colorado’, entre esos el  miedo al infierno.  Además confesó su timidez con esta frase “al hombre que ha hecho reír a millones de televidentes, le cuesta reírse a carcajadas”.

Con esta gira del adiós, Bolaños se despidió para siempre de las tablas y afirmó que a pesar de su edad, seguirá llevando ese niño por dentro, “Nunca perderé el optimismo que tiene El Chavo, a pesar de su condición de pobreza y abandono siempre se alegraba y le ponía a nuevas situaciones que se le presentaban”.

Ahora Roberto Gómez Bolaños seguirá en Colombia pero en el corazón de todos aquellos que crecimos con sus programas. ¡Hasta pronto Chespirito!

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