El violonchelo, un toque de esperanza de Salvador Maiolino

Dicen que este instrumento es el que más se asemeja a la voz humana. En esa entendida humanidad se aferró este músico venezolano para salir adelante a pesar de la crisis de sus país. Se formó en el Sistema de Orquestas de Venezuela, pero la crisis lo obligó a irse con su música para otra parte.

Cambió el calor de 40 grados de su natal estado Falcón por el frío de Bogotá.

Pasó de tocar en los teatros más importantes de Europa a las calles de la capital colombiana, pero los callos que le han salido en sus dedos por tocar sin parar día y noche también le han salido en el alma para llenarse de fortaleza y entender que esto será solo un recuerdo cuando todo mejore.

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