“Declaro que he ayudado a mi mujer a suicidarse”: Ángel Hernández

El caso de este hombre y esposa, María José Carrasco, le dio la vuelta al mundo. Ella fue diagnosticada con esclerosis múltiple degenerativa a los 35 años y a los 62 no aguantó más dolor. Después de esperar por años, la legalización de la eutanasia en España nunca llegó y decidieron encontrar la paz por cuenta propia.

Ángel le prestó sus manos a María para acabar con su sufrimiento. Compraron pentobarbital sódico por internet, un medicamento utilizado en ganado para sedarlo hasta que mueren y ponerle fin a su dolor.  Ángel y María documentaron lo que llamaron el cuerpo del delito, toda esa tragedia que poco se puede llamar vida porque la que pasaban y ahora, él, podría ir a la cárcel por homicidio.

"Necesito descansar, pero eso lo haré cuando se aprueba la ley de eutanasia", sentencia Ángel Hernández.

Publicidad
Más Contenidos
  • La guerra les quitó sus piernas, pero el handcycling les dio alas para seguir viviendo

    Un grupo conformado por policías y militares colombianos que perdieron sus extremidades por cuenta de las minas antipersonal.

    Los Informantes
  • Estos huesos cuentan con lujo de detalles la historia de Cartagena

    Son 640 esqueletos los hallados bajo el ardiente sol de La Heroica. Corresponden, en su mayoría a las mártires que murieron durante la Retoma en 1815.

    Los Informantes
  • La magia de la luz de Camilo Herrera para apagar la oscuridad y la pobreza

    Este emprendedor colombiano realizó una réplica oficial de un proyecto llamado “Un litro de luz”, originario de Filipinas.

    Los Informantes
  • Entre la discriminación y el orgullo de llamarse Augusto Pinochet

    El nieto del general que gobernó Chile desde 1973 a 1990 bajo un régimen dictatorial lleva una cruz de portar el mismo nombre de su abuelo, pero apoya la gestión del militar.

    Los Informantes
  • “No es como como lo pintan en el cuento”: Sharik Ávila, la Bella Durmiente colombiana

    Esta adolescente sufre de una rara enfermedad conocida como el síndrome Kleine-Levin que solo la padecen entre una y cinco personas entre un millón y las atrapa en sueño profund

    Los Informantes
  • Disciplina, tenacidad y constancia: la fórmula perfecta de la física Alexandra Olaya

    Esta colombiana, que fue muchas veces etiquetada con el peyorativo de “mala pobre”, nació en Bogotá.

    Los Informantes