De policía a cuenta chistes: la vida, que no ha sido pura risa, de Piter Albeiro

Alejandro Leiva nació en Bogotá, pero se considera todo un santandereano. El primero de junio de 1994 entró a la Escuela General Santander y llegó a ser teniente de la Policía. Una mala jugada del destino lo llevó a pagar, siendo inocente, tres años de cárcel.

Pero también, por esas cosas de la vida, le bastaron solo tres minutos para contar un chiste en Sábado Felices para cambiar su vida y convertirse en uno de los comediantes colombianos más reconocidos.

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