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Kit Harington se vuelve 'extrañamente sentimental' en los aviones

El británico reconoce que los aviones sacan a relucir su lado más tierno y por eso no puede evitar llorar mientras ve películas durante sus constantes desplazamientos aéreos.

Kit Harington se vuelve 'extrañamente sentimental' en los aviones

Aunque en la serie 'Juego de tronos' el actor Kit Harington tiene que encarnar el estereotipo de chico duro, en la vida real el británico es mucho más sensible de lo que el resto del mundo se podría imaginar. Tanto es así, que es frecuente verle soltando alguna que otra lágrima durante uno de sus muchos viajes en avión, pues es un medio de transporte que le hace sacar a relucir su lado más tierno.

"Siempre me pongo a llorar con las cosas más extrañas. De hecho, suelo ponerme a llorar en los aviones con películas que no son nada sensibleras. Me pongo extrañamente sentimental en los aviones"

revela el intérprete a la revista W. A pesar de los cambios emocionales que sufre en pleno vuelo, el artista prefiere un avión antes que los típicos autobuses de dos pisos de su Londres natal, ya que llegó a aborrecerlos durante la promoción de su película 'Pompeya' (2014) debido a que los carteles publicitarios -en los que Kit aparecía con un traje de gladiador que dejaba ver sus abdominales- estaban presentes en prácticamente todos los vehículos rojos del transporte público de la ciudad.

"Antes me encantaba coger el autobús, pero durante la promoción de 'Pompeya' no pude subirme a uno durante meses porque me daba miedo que se me pudiese ver sentado encima de mi propia cabeza por uno de los carteles de los laterales. Gajes del oficio lo llaman", bromeaba el actor en una entrevista al portal Vulture. 

Pero su cuerpo "medio desnudo" no solo le resultaba molesto al propio intérprete sino también a todos sus compañeros de la cinta 'Doble identidad: Jaque al MI5' (2015), cuyo rodaje en las calles de Londres tenía que cortarse con frecuencia para que no se viese a las espaldas del actor uno de los muchos anuncios de su anterior trabajo luciendo a gran tamaño en la flota de autobuses londinenses."Al recordarlo ahora es gracioso, pero en ese momento ¡eran realmente molestos! Siempre que empezábamos a rodar pasaba un autobús con mi cuerpo medio desnudo promocionando 'Pompeya'. Cada dos segundos teníamos que cortar porque aparecía un cartel de 'Pompeya' al fondo. La primera vez fue divertido, pero las siguientes se convirtió en algo muy tedioso", reconocía el intérprete en la misma conversación.

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