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Christina Ricci reconoce haber perdido la cordura en el pasado

La actriz achaca a su infancia poco convencional y a la presión derivada de su estatus de estrella juvenil los problemas alimenticios que marcaron su adolescencia.

Christina Ricci reconoce haber perdido la cordura en el pasado

Foto: AFP

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Con tan solo 9 años, Christina Ricci saltó a la fama al protagonizar la película 'Sirenas' junto a una joven Winona Ryder y la famosísima Cher. A partir de entonces, la actriz fue encadenando papeles infantiles en títulos como 'Casper' o 'La familia Adams' hasta dar el salto a papeles de adolescente, convirtiéndose así en una de las estrellas juveniles más famosas de su generación, tanto por su carrera como por su controvertida actitud de cara a los medios.

Ahora, con 31 años y 'Z: The Beginning of Everything', una nueva serie en la que da vida a Zelda Fitzgerald y que también produce, la estrella reconoce que su temprana fama acabó pasándole factura a su salud mental.

"Perdí la cabeza durante una temporada. La cordura es algo que viene y va, y creo que al final acabas recuperándola. Es algo normal. Yo recibí una educación muy extraña y específica que resultaría muy complicado contextualizar. Tardé más en madurar porque viví una serie de experiencias muy surrealistas", reconoce la intérprete en una entrevista al suplemento Stella del diario británico The Daily Telegraph.

La locura transitoria a la que se refiere tiene menos que ver con sus controvertidas declaraciones -llegó a afirmar que no le daba miedo morir y a realizar inquietantes comentarios sobre las relaciones sexuales incestuosas- y más con los problemas alimenticios que padeció en su adolescencia y su decisión de no hablar en público.

"Tenía 14 años y me sentía sometida a un escrutinio brutal, así que reaccioné tratando de controlar lo poco que podía. Tenía que repetir las palabras de otros, tenía que comportarme cómo me mandaban, me vestía como me decían... Lo único que podía controlar era aquello que me llevaba a la boca. Si estaba delgada, nadie podría criticarme por mi peso, y si permanecía callada no podrían criticar lo que decía", explica Ricci sobre la etapa más complicada de su transición a la vida adulta. "En aquella época también dejé de hablar, me obligué a mí misma a aprender a contar hasta diez antes de hablar".

Por: Bang Showbiz 

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