La pereza, el orden, la rebeldÃa, la inteligencia y la nobleza hacen que estos personajes funcionen como un reloj, en una recóndita cuidad y con vecinos poco cuerdos.
La carga de Homero no sólo es con su trabajo, sino con su familia. Por ratos su esposa e hijos quedan de lado. Pero al final son su incentivo para cambiar.
La casa es amplia y bonita, aunque con tantos sucesos se queda corta para ellos. Por eso es que recorren el mundo para contagiar a todas las culturas con sus travesuras.
Se supone que con la noche llega la tranquilidad. Pero Homero, con sus ronquidos y ruidos extraños, no deja dormir en paz. Aún asà y con todos su defectos lo quieren.
El romance y la unión siempre están presentes en esta pareja. Sin importar las dificultades confirman su amor. Eso lo demuestran en cada capÃtulo y con sus tres hijos.
Historias épicas y cuentos de amor. Todo es bienvenido para unir a Homero y Marge, que nunca dejan a un lado sus impulsos amorosos y pasionales.
Del mayor al menor muestran su personalidad. Bart estresa con sus bromas. Lisa enseña con su inteligencia. Y Maggie, con su silencio, desconcierta. Juntos son dinamita.
A pesar de que Homero no gana bien y Marge es ama de casa, a la familia no le falta vacaciones. Ellos van de un lado para otro y lo más curioso es que casi no invierten mucho.
Los abuelos y las tÃas también son importante dentro de la serie, asà no tengan tantas apariciones. Asà le pasa a Abraham, el abuelo olvidado, pero con muchas historia por contar.
Sus dos amores, las rosquillas y Marge. O mejor, Marge y las rosquillas. Ambas hacen a este hombre enloquecer, soñar y fantasear. Él vive en un mundo donde no existen lÃmites ni reglas.
Tatvin
9 Febrero 2009 - 12:28pm
jombas
2 Febrero 2009 - 9:39am