Esto es un intercambio a largo plazo, por lo que los varones continúan compartiendo sus capturas con las hembras cuando no son fértiles y copulan con ellas cuando lo son.
Cristina Gomes y sus colegas, del Instituto Max Planck para Antropología Evolutiva en Alemania, estudiaron chimpancés en la reserva del Parque Nacional de Tai, en Costa de Marfil.
Gomes y su equipo observaron a los animales mientras cazaban, y vigilaban el número de veces que copulaban.
"Al compartir, los varones aumentaban el número de veces que apareaban, y las hembras aumentaban su consumo de calorías", explicó.
"Lo sorprendente es que si un macho comparte con una hembra en particular, se duplica el número de veces que copula con ella, lo que aumenta la probabilidad de que esa hembra quede fertilizada", agregó Gomes.
Alto valor
La carne es importante en la dieta de los animales porque es muy alta en proteína. Debido a que las monas no suelen salir a cazar, "se les hace difícil conseguirla por sí mismas", indicó la experta.
La hipótesis de "carne por sexo" ya había sido propuesta para explicar por qué los chimpancés machos podrían compartir con las hembras.
Pero los intentos anteriores de llevar un récord sobre el fenómeno habían fracasado porque los investigadores habían buscado los intercambios directos, cuando un macho compartía carne con una hembra fértil y copulaba con ella inmediatamente.
El equipo de la doctora Gomes se planteó un enfoque distinto. Explicó que en un estudio anterior, ella había descubierto que los intercambios de acicalamiento en los que los animales tomaban turnos para arreglarse unos a otros ocurren durante periodos largos. "Así que nos preguntamos, ¿por qué no carne y sexo?"
"Observamos a las chimpancés cuando no estaban en celo, lo que quiere decir que no tenían ansiedades sexuales y no estaban copulando", añadió la investigadora.
"Los machos seguían compartiendo con ellas, podían intercambiar carne con una hembra un día y sólo copular con ella un día o dos después", señaló.
Gomes piensa que sus hallazgos podrían ofrecer pistas sobre la evolución humana.
Para la experta, su estudio podría servir de base para investigaciones humanas que exploran el vínculo entre "las buenas habilidades de cacería y el éxito reproductivo".
"Esto me ha vuelto muy interesada en los humanos", indicó la doctora. "Estoy pensando en trabajar con cazadores-recolectores".
Michael Gurven de la universidad de California en Santa Barbara estudia la conducta humana en comunidades de cazadores-recolectores de América del Sur.
Gurven dijo que el vínculo directo entre el éxito en la cacería y la reproducción resaltado por este estudio podría "ayudar la forma en que pensamos sobre los humanos".
El académico, que no estuvo involucrado en este estudio, agregó que la naturaleza de este intercambio de carne por sexo es "casi como el emparejamiento entre humanos porque es a largo plazo".
Añadió que "esto destaca algo que nunca habíamos visto en chimpancés".
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EddieBrock
8 Abril 2009 - 1:55pm